¡Feliz Año nuevo 2006!

31 de diciembre de 2005

Hoy, último día de 2005, Corazón de León ha alcanzado la cifra de 5000 visitas (desde el 6 de julio). Muchas gracias a todos, y que el 2006 os sea más propicio que lo que os haya sido el 2005. Y ahora una felicitación en leonés "robada" del blog de la Asociación Gastronómica Región Leonesa:

Deseyavos unas perbonas Fiestas ya que’l prósimu Añu 2006 tráiganos a toos salú, paz, ya Felicidá.

(Desearos unas muy buenas fiestas y que el próximo año 2006 nos traiga a todos salud, paz y felicidad)

¡FELIZ SOLSTICIO 2005!

21 de diciembre de 2005

(Para el que no lo sepa, hoy a las 18:30 aprox. ha tenido lugar el Solsticio de Invierno, por lo que el Sol comienza su renacimiento. La imagen de Mitra es una broma mitológica: el 25 de diciembre se celebraba el día del Solis Invictus en honor a Mitra, y los cristianos, que desconocían cuándo había nacido Jesús, adoptaron esa fecha para tal fin; éste es el origen de la Navidad)

Mapas antiguos de España (XXIV)

20 de diciembre de 2005

Mapa de 1720 en el que sólo aparece el cuadrante Noroeste de la Península Ibérica. Los autores son I. y R. Ottens, de Amsterdam. Resulta curioso observar cómo desaparece Cantabria en todos estos mapas, absorbida por Asturias y, sobre todo, Vizcaya. Este hecho parece contradecir la costumbre de incluir la provincia cántabra en Castilla la Vieja, que, como veremos, es más reciente de lo que algunos imaginan. En cuanto al Reino de León, su límite con Galicia sigue estando en el Burbia y la Cabrera, y algunos pueblos sanabreses entran dentro de los límites gallegos. La ciudad de Palencia sigue en zona leonesa, pero Valladolid, como siempre, aparece en Castilla la Vieja.
Llama la atención la forma en que aparecen los nombres de algunos pueblos del norte de Cáceres: así, Robledillo figura como "Robrailla", Descargamaría como "Decanamana"(posiblemente debido a una mala lectura del mapa original), etc. Lo que más me sorprende es el nombre de la Sierra de Gata: "Sierra de Torras Vaccas". Por lo visto, no aparece ningún pueblo de las Hurdes. La verdad es que hay muchos errores en la transcripción de los topónimos, pero es algo comprensible, al ser extranjeros sus autores. Ya os habreis dado cuenta de que apenas hay mapas españoles en esa época.
1720

VERGONZOSO REPORTAJE SOBRE EL BIERZO EN TELE5

14 de diciembre de 2005

Yo no lo ví porque (afortunadamente) no tengo televisión, pero ayer se emitió un vergonzoso reportaje de dos minutos sobre el Bierzo en el telediario de mediodía de Tele 5. Se evitó mencionar las palabras "León" o "leonés" en todo momento, y no pararon de llamar castellanos a los bercianos. Dijeron que existía un problema entre los gallegos y los castellanos, hablaron de la Junta de Castilla (??), etc. Por si fuera poco, entrevistaron a Abel Pardo, y omitieron todas sus referencias a la leonesidad del Bierzo, al leonés, etc.
Es una vergüenza que supuestos periodistas no tengan ni idea de lo que están hablando, aunque es algo a lo que nos vamos acostumbrando. Me parece penoso que ya ni siquiera se tengan unos elementales conocimientos de Geografía e Historia (suponiendo, eso sí, que no haya sido hecho con toda la intención)
Si queréis protestar, he abierto un foro titulado "El Bierzo no es castellano" en http://www.foros.telecinco.es/forost/servlet/verForo?foro=0 Y la dirección de los informativos es redaccionweb@informativost5.com Cuantos más protestemos, más cuenta se darán de que han metido la pata. Eso sí; por favor, sed educados.
PD: No me gusta para nada tratar estos temas en mi cuaderno de notas, pero es que este asunto me ha molestado mucho.

NO ES UN OVNI: ES VENUS

9 de diciembre de 2005

Hace unos momentos he recibido la alarmada llamada de un primo mío; estaba con un grupo de gente, y veían una luz muy brillante y extraña en el cielo. Algunos de los presentes, fijándose más, llegaron a afirmar que de vez en cuando salían de ella unas lucecinas verdes más pequeñas (fruto de la autosugestión, sin duda). Me pedía que saliera a la calle y lo viese, cosa que hice, aunque ya sabía de qué se trataba. En realidad era el rutilante Venus, el segundo planeta a partir del Sol, que en estos días, si mal no recuerdo, está alcanzando su máximo brillo. Podéis verlo no muy alto al comenzar la noche, con un hermoso brillo amarillento; con el transcurrir de las primera horas de la noche, continúa su peregrinaje siguiendo al Sol, y se pone más o menos por el mismo punto del horizonte que éste.
No es de extrañar esta confusión: cuando se han hecho investigaciones serias sobre OVNIs, en más de la mitad de los casos fue Venus el culpable de los "avistamientos". Es más, han sido numerosos los pilotos comerciales y de combate que han confundido al planeta con una supuesta nave tripulada por extraterrestres. Estos errores son mucho más frecuentes cuando Venus brilla al máximo. Y es que los urbanitas hemos perdido la costumbre de observar el cielo, por lo que desconocemos los ciclos astronómicos de los planetas, las estrellas, e incluso de la Luna.
Cuando veais Venus, pensad que, a pesar de llevar el nombre de la diosa del amor, es lo más parecido al infierno que existe en el Sistema Solar: nubes de ácido sulfúrico, atmósfera de dióxido de carbono, una presión 90 veces superior a la nuestra, una capa de nubes que nunca deja ver el Sol, una temperatura superior incluso a la de Mercurio (a pesar de que éste se encuentra más cerca del Sol), etc. Como curiosidad, os diré que hasta mediados del siglo XX se pensaba que la capa de nubes se debía a que la superficie venusiana era en realidad un vasto océano donde podían pulular distintas especies animales: podéis ver reflejada esta teoría en la magnífica novela "Lucky Star y los Océanos de Venus", del genial Isaac Asimov . En realidad, en el siglo XIX y comienzos del XX se creía que había grandes selvas, e incluso civilizaciones de seres inteligentes. Por supuesto, las sondas enviadas por soviéticos y estadounidenses desmintieron estas idílicas visiones de nuestro vecino planetario más cercano.

Mapas antiguos de España (XXIII)

29 de noviembre de 2005

Fijáos en el escudo que preside la cartela de la esquina inferior derecha. Sí, es el escudo de León y, por si hubiera dudas, así lo pone en la banda superior (que además está coronada por un león muy curioso armado con una espada) Está claro que el Reino debió impresionar al autor, porque lo sitúa por encima de los símbolos de Portugal y los demás reinos. Castilla aparece algo por encima y a la izquierda, pero de una forma muy discreta y en segundo plano, cediendo el protagonismo al león rampante del centro. Un mapa inglés muy curioso.

1720

El escudo y la bandera de Castilla y León: historia de una apropiación indebida (II)

22 de noviembre de 2005

El domingo 6 de noviembre me publicaron en la Revista del Diario de León una versión ampliada del artículo "El escudo de Castilla y León: Historia de una apropiación indebida", que pudisteis leer en este Cuaderno de Notas. Como algunos no tenéis acceso a esta sección dominical del Diario (por vivir fuera de León), os copio el texto refundido del artículo:

Imagínese que en un futuro más o menos cercano la Comunidad de Madrid tomara la decisión unilateral de apropiarse de la actual enseña nacional, y la convirtiera en su bandera autonómica. Parece una decisión absurda y arbitraria, ¿no es cierto? Pues bien, como veremos, algo parecido fue lo que hizo la comunidad autónoma de Castilla y León a la hora de elegir sus símbolos.

Castilla y León, debido a los múltiples problemas y oposiciones que encontró en su seno, fue una de las última comunidades españolas en lograr su autonomía (1983). La bandera y el escudo de la comunidad autónoma quedaron fijadas en su correspondiente estatuto de autonomía, concretamente en el artículo 5.º "SÍMBOLOS DE LA COMUNIDAD", que reza así:

"1. El emblema o blasón de Castilla y León es un escudo timbrado por corona real abierta, cuartelado en cruz o contracuartelado. El primer y cuarto cuarteles: sobre campo de gules, un castillo de oro almenado de tres almenas, mamposteado de sable y clarado de azur. El segundo y tercero cuarteles: sobre campo de plata, un león rampante de púrpura, linguado, uñado y armado de gules, coronado de oro.

2. La bandera de Castilla y León es cuartelada y agrupa los símbolos de Castilla y León, conforme se han descrito en el apartado anterior. La bandera ondeará en todos los centros y actos oficiales de la Comunidad, a la derecha de la bandera española."

¿Cuál es el origen de estos dos símbolos tan denostados en tierras leonesas? Mucha gente piensa que hay que remontarlos a Fernando I, presunto primer unificador de León y de Castilla, pero ello es totalmente falso: por aquel entonces, ni siquiera existía la heráldica. El cuartelado de castillos y leones se lo debemos a Fernando III, que fue quien unió las dos coronas en el año 1230. Hasta entonces, el símbolo de la Corona Leonesa, al menos desde Alfonso VII el Emperador, había sido un león púrpura pasante (al que los castellanos después convertirán en rampante). Más tarde, probablemente a principios del siglo XIII, Alfonso VIII de Castilla (que en puridad debería ser conocido como Alfonso I de Castilla) acuña el que se convertiría en el símbolo de su reino: en campo de gules, un castillo de oro aclarado de azur. Cuando Fernando III une las dos coronas, se le presenta el dilema de cuál de los dos símbolos adoptar: el monarca tomó una decisión casi salomónica y creó el famoso escudo cuartelado, acuñando así el que sería el símbolo de la Corona de Castilla y, andando el tiempo, de todo el Estado Español. Como curiosidad, una bandera muy similar a la autonómica fue la que utilizó Cristóbal Colón en sus carabelas, junto con la de la Cruz Verde con las iniciales de Isabel y Fernando. Por su parte, el escudo cuartelado se vio integrado en el mucho más complicado de los Austrias (siglos XVI-XVII) , ocupando el lugar más destacado del mismo. Con la dinastía borbónica, el escudo de los castillos y leones cobra un protagonismo todavía mayor, ya que durante dos siglos servirá para representar a todo el estado español. De hecho, cuando Carlos III crea la bandera rojigualda actual, sitúa en su centro el escudo mencionado en una versión más simplificada. Pero conviene mencionar un curioso hecho que a mucha gente le ha pasado desapercibido: en heráldica, en un escudo cuartelado tiene la preponderancia el primer cuartel (el superior izquierda). Pues bien: en la actualidad ocupa ese puesto el castillo, pero, al menos en lo que respecta al Reino de León, no siempre ha sido así. Por ejemplo, si nos fijamos en el escudo de los Austrias que preside el viejo Ayuntamiento de la capital leonesa, veremos que es el león el que figura en el cuartel predominante, y lo mismo ocurre en muchos de los escudos de la Corona de Castilla que existen en la Catedral. Pero si nos damos un paseo por Galicia, podremos apreciar que en muchos lugares ocurre lo mismo: sin ir más lejos, es el caso del escudo de la Catedral de Santiago, el del Colegio de Fonseca (en la misma ciudad), y el de algunos edificios públicos de Lugo. ¿Qué quiere decir esto? Que mucho tiempo después de la unión de las dos coronas, sus distintos territorios siguieron siendo conscientes a cuál de ellas pertenecían (aunque fuera en un nivel teórico).

Por su parte, la Junta de Castilla y León, haciendo gala de un más que dudoso historicismo, se apropió de la enseña y del símbolo heráldico, por lo que hoy en día podemos verlos por todo el territorio de la comunidad autónoma.

¿Fue ésta una decisión correcta? Evidentemente no, ya que se trató de una apropiación indebida. Bajo esos símbolos no estaban englobadas tan sólo las nueve actuales provincias de la autonomía, sino todos los reinos de la Corona castellana; Galicia, Asturias, León, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Extremadura, Andalucía, País Vasco y Murcia, y posteriormente, el Nuevo Mundo y, como hemos visto, todo el territorio nacional. ¿Cómo se explica, si no, la presencia de este escudo en la Catedral de Santiago de Compostela, en Ayuntamientos como los de Oviedo y Avilés, en edificios americanos, y en multitud de otros lugares?

Hay que resaltar que el león rampante no representa tan sólo al reino de este nombre, sino también al resto de la Corona Leonesa; Galicia, Asturias y Extremadura. De este modo, no es de extrañar que estas regiones no aparezcan nunca en la simbología estatal española, ya que ni siquiera figuran en el actual escudo constitucional, al considerarse tácitamente que estaban y están incluidas en el león púrpura.

El hecho de que la Junta se apoderara del escudo y la bandera cuartelados constituye un agravio histórico al resto de territorios que durante tantos siglos tuvieron que convivir en la Corona de Castilla, ya que bajo ellos lucharon y murieron gallegos, extremeños, andaluces, vascos, asturianos, etc., y no sólo leoneses y castellanos. Todo ello constituye una muestra más de la manipulación histórica y sentimental a la que nos someten todos los días las instituciones de Valladolid.

Mapas antiguos de España (XXII)

Tras el largo paréntesis, continuamos con la serie. Este mapa data de 1719 y, evidentemente, es inglés, trazado por James Earl Stanhope. Llama la atención que a las dos Castillas (esta vez dicho con propiedad, no como hacen los hombres del tiempo hoy en día) el autor las denomina "Castiel" en lugar de "Castile", que es su forma habitual en inglés. Astorga figura como "Astroga". Da muy poca importancia a Zamora, ya que no pone su nombre en mayúsculas. Sitúa a la ciudad de León en el límite con Asturias, con lo que algunos rascaríamos todavía más frío del que hace. Por cierto, "León" en inglés se escribe "Leon" pero, ¿sabíais que "leonés" es "Leonese" en la lengua de Shakespeare? Así que... "Freedom for the Leonese Country!" ;-)

1719


¡Hola de nuevo!

Bueno, tras este largo lapso, vuelvo a disponer de Internet. En realidad, la razón de esta ausencia ha sido que me he independizado, con los problemas y satisfacciones que ello conlleva. Tuve que cancelar mi cuenta ADSL con Telefónica, y ahora dispongo de otra mucho mejor con ONO. El único problema es que ahora tengo muuucho menos tiempo libre, pero, en fin, he vuelto. Así que aquí os espero, con nuevos artículos, mapas históricos, etc.
Un abrazo a tod@s.

PD: De momento, os pongo una imagen del entretenido juego Knights of Honor, en el que puedes jugar con el Reino de León. Ya me lo acabé: en la imagen podéis ver la extensión que alcanzó Ricardo I de León

Queridos amigos: adios

5 de octubre de 2005

Comienzo una nueva etapa de mi vida, y, de momento, Internet no entra en ella, así que me veo en la obligación de deciros adios desde este blog, aunque la verdad es que me gustaría mucho poder seguir con él (y ello es algo que haré de una manera u otra) .
De todas las cosas que he visto en esta loca red de redes, la verdad es que mantener "Corazón de León" ha sido la que más satisfacción personal me ha aportado. Espero que hayáis disfrutado con los artículos, y os pido paciencia, ya que los nuevos tardarán un tiempo en aparecer (de momento, sigo investigando)

Muchas gracias a todos por estar ahí.

Mapas antiguos de España (XXI)

26 de septiembre de 2005

Este mapa de 1710 se titula "Regnorum Hispaniae et Portugalliae : Tabula Generalis jam nuper edita nunc denuo revisa aucta ad usum Scholarum / novissime accomodata a Ioh. Bapt. Homanno". El grabado de la esquina inferior derecha representa un episodio de la Guerra de Sucesión: el embarco de las tropas del archiduque Carlos. Debajo, un angelote sostiene los escudos de España y Portugal.
Cosas curiosas: la ciudad de León está tan al norte que parece situada en el límite entre Asturias y el "Legionis Regnum". Cantabria, como siempre, no existe como tal, y está englobada dentro de Asturias con el nombre de "Asturia de Santillana". Extremadura aparece bien definida, y ya no hay intromisiones de ninguna de las dos Castillas en su territorio. El Reino de León se dibuja en su configuración tradicional. Andalucía sigue dividida en "Vandalitiae Regnum" (Andalucía en sí) y "Granata"

1710

FERNANDO I, EL FALSO PRIMER REY DE CASTILLA Y LEÓN

18 de septiembre de 2005

Siempre se ha dicho, y se ha aceptado por la historiografía oficial, que el primer rey de Castilla fue Fernando I, hijo del rey navarro Sancho III. Su padre había invadido el reino de León en 1034, y así se había apoderado del título de Emperador, obligando al rey leonés Vermudo III a retirarse a Galicia. Pero en menos de un año, el legítimo rey regresó a la cabeza de un nutrido ejército de gallegos, asturianos y leoneses, y el navarro tuvo que regresar rápidamente a sus teritorios originales, ya que sabemos que el leonés llegó al menos hasta Castrojeriz (Burgos). Este hecho es casi desconocido, porque en algunos libros de Historia figura que Vermudo recuperó su reino de una forma "oportunista" al morir el navarro; pero la realidad es muy otra, ya que la documentación de la Catedral de León (documentos 937 y 938) nos revela que el leonés volvía a reinar en la capital leonesa al menos ocho meses antes de que Sancho III fuera asesinado (18-X-1035), lo que demuestra una vez más que parte de la historigorafía medieval está manipulada y sesgada de forma interesada. Y aquí permitidme un brevísimo excurso: durante la carrera de Historia, muchos profesores se molestaron en intentar convencernos de que la Historia es una ciencia: ¿cómo vamos a creernos esa canción, cuando una gran parte de los medievalistas castellanos y algunos leoneses continúan esgrimiendo el argumento de autoridad como dogma de fe ("es que lo dijo Don Claudio")? Hay que acudir a las fuentes, no a los presuntos "padres de la Historia medieval", ya que este recurso recuerda demasiado a los empleados por la Iglesia para negar las observaciones de Galileo ("Sí, parece claro, pero Aristóteles y Ptolomeo dicen que...").
Volviendo a nuestro asunto, al morir el rey navarro, el reino y los territorios adquiridos son repartidos entre sus hijos: a García Sánchez III le correspondió el título de rey de Navarra; a Ramiro I, el de rey de Aragón; a Gonzalo, el de rey de Sobrarbe y Ribagorza; y a Fernando, por último, el de conde de Castilla, sometido teóricamente al rey de León. Daba la casualidad de que este último personaje estaba casado con Sancha, hermana de Vermudo, circunstancia que tendrá importantes consecuencias en el futuro. Pues bien, muchos historiadores afirman que una de las cláusulas de esta boda era que Fernando adquiriría el título de rey de Castilla, aunque esta peregrina idea ya fue criticada por el Padre Risco (1735-1801), quien señaló que "tales condiciones no fueron mecionadas por los escritores antiguos". Por si fuera poco, Ramón Menéndez Pidal se vio obligado a reconocer que "Fernando no se titula más que conde en los años 1035, 1036 y comienzos de 1037, mientras se titulan reyes sus hermanos en Aragón y Ribagorza" (El Imperio Hispánico y los Cinco Reinos) Este medievalista se basa en la documentación, y aunque encontró ejemplos del año 1037 en los que Fernando se intitula rey de Castilla, no reparó en que aparecían en colecciones documentales plagadas de falsificaciones (hecho que tuvo que admitir un historiador tan castellanista como Gonzalo Martínez Díaz). En todo caso, en ese mismo año de 1037, tras la batalla de Tamarón y la muerte violenta de Vermudo, el navarro Fernando se hará coronar rey en León, y dará comienzo a la dinastía navarra en el solio legionense.
¿Qué importancia tiene que Fernando se intitulara o no rey de Castilla? En primer lugar, que si lo hizo sería el primer rey de Castilla de la Historia, lo que afirmaría por primera vez una independencia real de este condado respecto a León. De ello se derivaría que Fernando "reunificó" los dos reinos, y que fue el primer rey de "Castilla y León": esta idea ha sido recogida y amplificada convenientemente por los historiadores mercenarios de la Junta, ya que responde muy bien a sus espúreos intereses. Curiosamente, no se detienen a considerar que, en todo caso, Castilla fue reino durante unos escasos meses.
¿Qué nos dice la documentación original acerca de todo esto? Pues que a Fernando Castilla le importaba un comino, y que su única preocupación fue obtener León. A las fuentes y a las pruebas me remito:
  1. En la Colección Diplomática del Monasterio de Sahagún, se denomina a Fernado I como "rege in Legione", "regis Legionense" y otras variantes en un total de 142 documentos, mientras que sólo uno (el nº 542) dice que es "rex in Legione et in Castella". En sus documentos personales no se intitula más que como rey, sin enumerar territorios (esta costumbre la iniciará Alfonso VI), aunque en las confirmaciones muchas veces firma "in Legione". Por su importancia simbólica vale la pena transcribir una parte de las clásusulas finales del documento 473: "Anno feliciter VII regnum gloriosi domni nostri domno Fredenandi regis et coniux eius domna Sanctia regina/ commorantes in Castella, sedente regni solium et tronum in sedem Legionensem", que en traducción aproximada vendría a decir: "Feliz año séptimo del reinado del glorioso señor nuestro el rey don Fernando, y cónyuge suya la reina doña Sancha, permaneciendo (los dos) en Castilla, asentado el solio y el trono del reino en la sede leonesa ("de los leoneses")".
  2. En la Colección Documental del Archivo de la Catedral de León se le denomina "regnante rex Fredenandus in Legione", "in sedis Legione" y otras variantes similares en 74 documentos, mientras que sólo dos le señalan como "Rex Fredenando in Legione et in Castella" (uno de los cuales, el nº 999, presenta serias dudas sobre la lectura "Castella"). Otros dos documentos le mencionan como "rege in Legione, in Kastella et in Gallecia"
  3. En los escasos documentos de San Isidoro de esta época tan sólo aparece como "in ciuis legionensis". En un documento de Sancha, ésta firma como "ego Sancia, regina Legionem"(cosa que ocurre también en el documento 1131 de la Colección Documental del Archivo de la Catedral)
Estos documentos dejan bien a las claras que Julio Valdeón hizo el ridículo en su conferencia del 8 de abril de 2005 cuando afirmó alegremente que "a partir de ese momento, del año 1037, ya están unidos los reinos de Castilla y de León; Fernando I es rey de Castilla y rey de León (...) Y como él fue primero rey de Castilla, y unos años después (!!) se incorpora León, se intitula "rey de Castilla y de León", primero "Castilla" y luego "León", por supuesto".(Después de una mentira tan manifiesta, Valdeón se quedó unos momentos callado, como si no supiera digerir la barbaridad que había acabado de decir) Podéis bajaros el vídeo completo de la conferencia en esta dirección, y así comprobareis otras mentiras de este supuesto gran historiador (como que Vermudo está enterrado en Nájera, cuando es el único esqueleto identificado del Panteón de los Reyes de San Isidoro)
Algunas preguntas que dejo en el aire:
  • Partiendo del supuesto de que los documentos en los que Fernando se intitula rey de Castilla sean originales y no una falsificación posterior (como parece señalar el hecho de que se arrogue un título territorial cuando dicha costumbre no se iniciará hasta Alfonso VI), ¿son suficiente unos meses para decir que el reino de Castilla se anexionó León, y que así nació el reino de Castilla y León?
  • Si la respuesta fuera afirmativa: ¿por qué Fernando se tuvo que coronar rey en León? ¿No era suficiente la supuesta coronación en Castilla? ¿No es esto una prueba del reconocimiento de la superioridad del reino leonés? ¿Es que nadie se da cuenta de la aberración que supone anteponer el título de Castilla al de León (que no aparecerá en la documentación hasta Fernando III)?
  • Si Castilla era tan importante para Fernando, ¿por qué no la menciona apenas en los documentos? ¿Por qué se molesta en reafirmar su legitimidad a través de su esposa (que figura como corregente en casi todos los documentos)? ¿Por qué crea en León el Panteón de los reyes y traslada allí el cadáver de su padre?
En fin, que espero que al menos quede claro que la famosa primera reunificación de "Castilla y León" es un mito, ya que ni siquiera existió una separación oficial digna de mención. Es cierto que los condes castellanos de la época actuaron con bastante independencia aprovechándose de los periodos de debilidad del reino leonés, pero también es cierto que nunca tuvieron la osadía de considerarse reyes, y que de hecho acudieron a León solicitando ayuda cuando los navarros los invadieron.

Diurnal de Fernando I y Sancha: los reyes recibiendo el códice de manos del autor.
Nótese la pequeña cabeza de león que corona el cetro del rey
(detalle en el que nos fijamos Margarita Torres y yo mismo de manera independiente)



LA NUMERACIÓN DE LOS REYES DE ESPAÑA

13 de septiembre de 2005

Tras dar muchas vueltas, por fin he descubierto en qué momento se impusieron a los reyes de León y de Castilla los ordinales que se emplean actualmente. Desde hace tiempo, gracias a mi contacto con la documentación medieval, ya sabía que en época del Reino y de la Corona de León los reyes eran denominados simplemente por su nombre, sin importar el ordinal. Las primeras referencias que encontré relativas a este uso fueron las inscripciones que hay bajo las representaciones de los monarcas en el Salón de los Reyes del Alcázar de Segovia, así como las ilustraciones de H. de Ávila (ambas del siglo XVI, si mal no recuerdo). Por otro lado, la búsqueda en Internet fue infructuosa, ya que sólo hallé una referencia del inefable César Vidal en la que afirmaba que la numeración había comenzado con los Reyes Católicos (!?).
En realidad , esta costumbre comenzó mucho antes, en tiempos de Alfonso X el Sabio o, como muy tarde, con Sancho IV (siglo XIII). La pista me la dio una conversación con Eduardo Urdiales Laredo, un funcionario del Archivo Histórico de León que hacía tiempo que había leído la Crónica General de España, y a quien le sonaba que ya mencionaba el ordinal de cada rey. Me costó mucho trabajo encontrar un ejemplar de esta Crónica (editada por Ramón Menéndez Pidal a mediados del siglo XX), pero en ella pude corroborar la información. Esta Crónica es un batiburrillo en el que se mezclan sin tapujos datos históricos con otros muchos provenientes de la literatura épica, por lo que una importantísima parte de la información que aporta es exagerada, partidista y, en multitud de ocasiones, falsa. En ella se aprecia la dificultad que había en asignar un número a los reyes de Castilla, ya que Alfonso VIII es denominado como Alfonso IX en algunas ediciones, con lo que las confusiones entre este monarca castellano y su homónimo leonés son numerosas. Dificultades de igual tipo se encontraron los autores de las esculturas del Salón de los Reyes, y H. de Ávila, ya que en sus obras la numeración de los Alfonsos es totalmente incorrecta.Está meridianamente claro que la intención de Alfonso X fue crear una Historia propicia a sus designios, puesto que en varias ocasiones vio tambalear su trono, y llegó a temer una separación de la Corona de León a manos de su hermano Enrique. Para ello, reunió los cantares de gesta de la época, y la labor de algunos de los cronistas de Alfonso VIII, con el fin de ensalzar a Castilla como núcleo de Hispania, y revisar los hechos y reyes del pasado para dar la impresión de que todos los caminos conducían a la unión de las dos Coronas bajo la égida castellana.
¿Qué quiero decir con todo esto? Que la denominación de los reyes de Castilla es en todo punto falsa y artificial, y que me reafirmo en lo que ya dije en el artículo "Acerca de los Reyes de León y de Castilla", con la salvedad de que no ha sido "la historiografía decimonónica y afín la que ha exagerado la importancia del reino castellano", sino que hay que puntualizar que ésta tan sólo se hizo eco de la obra propagandística del Rey Sabio, creyéndosela a pies juntillas (sin emplear la crítica historiográfica ni el sentido crítico en absoluto).

ACTUALIZACIÓN 15/2/2016:

Gracias a Alberto González García encontré un magnífico artículo "Sobre las numeraciones de los reyes de Castilla", de Joaquín Gimeno Casalduero, con el que me reafirmo en lo anteriormente escrito. Añado que la numeración original de las crónicas de Alfonso X produjo un orden extraño, ya que computa a Alfonso I de Aragón ("el Batallador", el marido de Urraca I de León) como Alfonso VII. Así en sus crónicas Alfonso VII “el Emperador” figura como Alfonso VIII, Alfonso VIII de Castilla es “Alfonso IX de Castilla”, y Alfonso IX de León aparece... como Alfonso IX de León. En épocas posteriores a veces incluso se elimina a este último de las listas, pasando el numeral IX al rey Sabio. Fue el agustino Enrique Flórez quien acuñó la numeración actual en el siglo XVIII, aunque este historiador diferenció entre la numeración de los reyes leoneses y la de los castellanos, aduciendo por ejemplo que Alfonso VI fue el sexto rey de ese nombre en León, pero el primero de Castilla. Así Alfonso VII de León sería Alfonso II de Castilla, Alfonso VIII sería Alfonso III de Castilla, Alfonso IX de León no tendría numeral en Castilla, y Alfonso X sería X de León y IV de Castilla. Tomó como punto de partida la existencia de Castilla como reino, a partir del reparto de Fernando I, aunque quizá sería más apropiado aplicar la numeración “castellana” sólo en el caso de los reyes privativos de Castilla. Flórez también se ve obligado a mantener el VIII del Alfonso castellano para no cambiar el ordinal de los Alfonsos posteriores. Pero la realidad es que "nuestro" Alfonso IX en realidad fue el octavo rey de ese nombre, por lo que debería haber sido conocido como Alfonso VIII de León. Aunque como digo, el precio de hacer esta reenumeración supondría cambiar de numeral a todos los Alfonsos posteriores.

Alfonso VII de León, Emperador de Hispania
(ilustración de mi amigo Álex Fernández)

Mapas antiguos de España (XX)

Este precioso mapa (que procede del "Atlas Historique de Henry Abraham Chatel", y que hoy os he puesto en mejor calidad) fue creado en 1705, y se reeditó hasta el año 1739. Trae la división en reinos, y el escudo de cada uno. Me gustaría llamaros la atención acerca del blasón asturiano: parece una mezcla del de León, del de Castilla y del de Galicia. Por cierto, el escudo de León es incorrecto, ya que el felino está mirando hacia la derecha en lugar de hacerlo hacia la izquierda. En cada región trae algunos hechos históricos destacables. Lo siento, Melow, pero no dice nada de Salamanca (aunque sí que señala que tiene una Universidad), y el sur de esta provincia se lo adjudica a Castilla la Vieja. Respeta a mi querida Extremadura, pero no le asigna emblema alguno. Otra curiosidad es que inserta un pequeño mapa de la Hispania antigua en la esquina superior derecha.
1705-1739

Un guiño a los forofos del Señor de los Anillos

9 de septiembre de 2005

Para que no os canséis de tanto mapa antiguo, hoy cambio de tema. A principios de año hice esta versión del mapa del Señor de los Anillos: a ver si identificáis correctamente cada región... Es muy fácil...
(Recordad: pulsad en la imagen para ver una versión a mayor tamaño)

Sorpresa en El Prado

5 de septiembre de 2005

Mi novia (Tere) y yo visitamos el Museo del Prado el día 27 de agosto, y nos llevamos una sorpresa al descubrir esta pintura mural de la iglesia de San Baudelio de Casillas de Berlanga (Soria). Fue arrancada de su lugar original y trasladada a un lienzo, y pertenece al Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Fue datada como realizada en la primera mitad del siglo XII aunque, según me ha informado Margarita Torres, ahora mismo se está revisando esta datación. Lo que nos llamó la atención fue la apariencia de los dos leones que están representados en la parte superior de la escena.Y es que guardan un gran parecido morfológico con los leones de los primeros signos rodados de Fernando II, ya que además figuran inscritos en sendos círculos. Al aparecer vinculados a la imagen de un soldado, me pareció interesante que pudieran ser la primera representación pictográfica del símbolo del Reino de León (considerado imperio por aquellos años también en tierras sorianas), aunque Margarita y otros estudiosos opinan (y creo que con buen criterio), que en realidad son una simple decoración ornamental de estilo islámico. Esta tesis parece reforzada por el hecho de que el guerrero porta armamento y vestimenta claramente de tipo oriental, aunque también os expongo dos de los primeros signos rodados de Fernado II para que cada uno saque sus propias conclusiones. (El de la izquierda es del año 1160, y el de la derecha de 1162). ¿Estuvieron influenciados los leones leoneses por el arte de origen musulmán? ¿O (menos probable) los leones de San Baudelio representaban realmente al Reino de León?

Mapas antiguos de España (XIX)

En este mapa de 1705 Extremadura aparece con su nombre, pero una vez más vinculada a Castilla la Nueva. Lo mismo ocurre en el caso de Asturias, que figura con el mismo color que el "Regnum Legionis". A su vez, Castilla la Vieja engulle Vascongadas (actual País Vasco), aunque Andalucía continúa dividida en dos regiones. Salvo por estos detalles, las regiones históricas españolas continúan siendo las mismas en la actualidad, aunque la Leonesa es la única sin reconocimiento oficial (y ello a pesar de que algunas provincias que nunca tuvieron tal rango obtuvieron su propia Autonomía). Una pena. O, mejor dicho, una vergüenza.
1705

Brevísima recapitulación de la importancia de León en la Historia de España

2 de septiembre de 2005

Un brevísimo repaso para recordar nuestra propia importancia, ya que desde hace unos años parece que somos la única región histórica española sumida en el olvido:

  1. Los astures (y los cántabros) fueron los últimos pueblos prerromanos en ser subyugados por Roma (imagino que no haga falta recordar que los astures poblaban parte de Zamora y casi todo León además de la actual Asturias, y que recibían su nombre del río Astura -actualmente Esla-). Pueblos como los vascones ya hacía decenios que estaban dominados.
  2. Gran parte del oro romano salió de estas tierras leonesas: sólo hay que ver las Médulas y sus kilométricas redes de canales (posiblemente las más grandes del Imperio)
  3. Asturica Augusta (Astorga) fue la capital romana del noroeste peninsular.
  4. En León se estacionó durante varios siglos la única legión romana de toda Hispania (la Legio VII Gémina).
  5. Tras el periodo asturiano, la Reconquista pasó a manos del Reino Leonés: este reino duró 320 años, y tuvo una veintena de reyes (dos de los cuales se intitularon imperatores totius Hispanae), y fue el padre de los reinos de Portugal y de Castilla.
  6. El Reino de León fue con mucho el más estructurado jurídicamente de toda la Hispania medieval, y en él se comenzó a legislar de forma sistemática (primeros Fueros, y primeras Cortes de Europa). En él surgió una de las primeras lenguas romances de España: el asturleonés.
  7. El símbolo del león es el más antiguo de un reino en toda Europa Occidental.
  8. Tras la unión con Castilla (año 1230), León no desaparece como Reino en ningún momento de la Historia española (ver mapas de la serie Mapas Antiguos de España en este mismo Cuaderno de Notas, y el artículo que escribí al respecto)
  9. Durante la Baja Edad Media y la Edad Moderna, León, al igual que Asturias y Galicia, experimentó un rápido declive, y prácticamente desapareció de la Historia. Tanto la lengua asturleonesa como la gallega experimentaron un gran retroceso.
  10. Con la invasión napoleónica, León tuvo la gallardía de ser una de las primeras ciudades que se levantó contra las tropas francesas, varios días antes del madrileño 2 de mayo. La Región Leonesa también tuvo el honor de que de ella surgiera un héroe de la resistencia como fue el salmantino Julián Sánchez, "El Charro".
  11. Durante la Guerra Civil, León fue uno de los territorios donde más activa y persistentemente sobrevivió la resistencia al régimen franquista.
En fin, ya sé que para muchos de vosotros son obviedades, pero a veces conviene recordarlas, ya que son hechos que simplemente han desaparecido de la Historia de España.


Mapas antiguos de España (XVIII)

29 de agosto de 2005

Este mapa es de 1704. Otra de las cosas que me ha llamado la atención es que parte de la comarca zamorana de Sanabria suele figurar como integrante de Galicia: concretamente, el límite estaría en Puebla de Sanabria, quedando pueblos como Requejo y Lubián dentro del Reino de Galicia hasta bien entrado el siglo XVIII. Resulta curioso que ese reino abarcara las zonas leonesas y zamoranas donde creo que todavía hoy en día se hablan variantes del gallego, o al menos un "amestau" entre esta lengua y el astur-leonés, aunque estos mapas pueden responder a otro tipo de realidades como la organización en obispados. Estos detalles "fronterizos" son muy difíciles de percibir en los mapas en baja resolución que os muestro, pero si os interesa alguno en GRAN resolución, sólo tenéis que pedírmelo.

1704

El escudo y la bandera de Castilla y León: historia de una apropiación indebida

23 de agosto de 2005

Castilla y León, debido a los múltiples problemas y oposiciones que encontró en su seno, fue la última comunidad española en lograr su autonomía (1983). La bandera y el escudo de la comunidad autónoma de Castilla y León quedaron fijadas en su correspondiente estatuto de autonomía, concretamente en el artículo 5.º "SÍMBOLOS DE LA COMUNIDAD" , que reza así:

"1. El emblema o blasón de Castilla y León es un escudo timbrado por corona real abierta, cuartelado en cruz o contracuartelado. El primer y cuarto cuarteles: sobre campo de gules, un castillo de oro almenado de tres almenas, mamposteado de sable y clarado de azur. El segundo y tercero cuarteles: sobre campo de plata, un león rampante de púrpura, linguado, uñado y armado de gules, coronado de oro.


2. La bandera de Castilla y León es cuartelada y agrupa los símbolos de Castilla y León, conforme se han descrito en el apartado anterior. La bandera ondeará en todos los centros y actos oficiales de la Comunidad, a la derecha de la bandera española."

¿Cuál es el origen de estos dos símbolos tan denostados en tierras leonesas? Mucha gente piensa que hay que remontarlos a Fernando I, presunto primer unificador de León y de Castilla, pero ello es totalmente falso. El cuartelado de castillos y leones se lo debemos a Fernando III, que fue quien unió las dos coronas en el año 1230. Hasta entonces, el símbolo de la Corona Leonesa, al menos desde Alfonso VII el Emperador, había sido un león púrpura pasante (al que los castellanos después convertirán en rampante). Más tarde, Alfonso VIII de Castilla (que en puridad debería ser conocido como Alfonso I) acuñó el símbolo de su reino: en campo de gules, un castillo de oro aclarado de azur. Cuando Fernando III une las dos coronas, se le presenta el dilema de cuál de los dos símbolos adoptar: el monarca tomó una decisión casi salomónica y creó el famoso escudo cuartelado, acuñando así el que sería el símbolo de la Corona de Castilla y, andando el tiempo, de todo el Estado Español (siglo XIX). La Junta de Castilla y León, haciendo gala de un más que dudoso historicismo, se apropió de la enseña, por lo que hoy en día podemos verla por todo el territorio de la comunidad autónoma.
¿Fue ésta una decisión correcta? Evidentemente que no, ya que se trató de una apropiación indebida. Bajo esos símbolos no estaban englobadas las nueve actuales provincias de la autonomía (ridícula idea), sino todos los reinos de la Corona castellana; Galicia, Asturias, León, Castilla la Vieja, Castilla la Nueva, Extremadura, Andalucía, País Vasco y Murcia, y posteriormente, el Nuevo Mundo. ¿Cómo se explica, si no, la presencia de este escudo en Ayuntamientos como los de Oviedo y Avilés, en edificios americanos, y en multitud de otros lugares?
De hecho, el león no representa tan sólo al reino de este nombre, sino también al resto de la Corona Leonesa; Galicia, Asturias y Extremadura. De este modo, no es de extrañar que estas regiones no aparezcan nunca en la simbología estatal española, ya que ni siquiera figuran en el actual escudo constitucional, al considerarse que están incluidas en el león púrpura.

El hecho de que la Junta se apoderara del escudo y la bandera cuartelados constituye un insulto histórico al resto de territorios que durante tantos siglos tuvieron que convivir en la Corona de Castilla, ya que bajo ellos lucharon y murieron gallegos, extremeños, andaluces, vascos, asturianos, etc., y no sólo castellanos y leoneses. Es un atentado contra la Historia de España, y las instituciones académicas estatales deberían denunciarlo. Aunque cosas como ésta no deberían extrañarnos, porque es tan sólo una muestra más de la manipulación histórica y sentimental a la que nos someten todos los días las instituciones "castellanoleonesas".


Mapas antiguos de España (XVII)

Este mapa fue hecho durante un importantísimo momento de la historia de España, ya que en el año 1700 murió Carlos II, último representante de la dinastía de los Austrias en nuestro país. A su muerte comenzó una larga y cruenta guerra que fue a la vez civil y europea, debido a que participaron todas las potencias de la época en uno u otro bando. El inicio de la conflagración se debió a que Carlos II cambió varias veces su testamento: al principio dejó como sucesor a un candidato austríaco (José Fernando de Baviera), pero al fallecer éste, dudó entre otro austríaco (el archiduque Carlos) y el francés Felipe de Anjou (apoyado por Luis XIV, el Rey Sol). Más o menos un mes antes de morir, Carlos II cambió su testamento y se decantó por Felipe (posteriormente conocido como Felipe V, el primer borbón en la historia de España). Pero esta decisión no logró evitar una larga guerra, que durará prácticamente hasta 1715 con victoria del bando francés. A partir de entonces, Felipe V impuso el modelo administrativo de la Corona de Castilla en todo el Estado (Decretos de Nueva Planta).
En este mapa del occidente ibérico se ve claramente el Reino de León, aunque sin marcar los límites como en ocasiones anteriores. Castilla la Vieja parece extenderse hasta las montañas del sur de Salamanca en una estrecha franja.
1700

Mapas antiguos de España (XVI)

16 de agosto de 2005

He decidido saltarme unos cuantos mapas de golpe, porque eran muy similares a algunos de los anteriores. Este es del año 1695 aprox., y las regiones y reinos históricos aparecen muy bien delimitados. El Reino de León figura como "Legionis Regnum" y, aunque Castilla la Vieja y la Nueva figuran con sus respectivos nombres parecen formar parte de una misma unidad.

1695

Mapas antiguos de España (XV)

13 de agosto de 2005

En este mapa de 1689 aparecen dos grandes divisiones en España: los "Estats de Castille" y los "d´Arragon"(sic), es decir, las dos Coronas que componían el Estado de España. Dentro de Castilla están incluídas Galicia, Asturias, el "Royaume de Leon", Castilla la Vieja, Castilla la nueva (englobando a Extremadura), etc. Es vergonzoso que algunos supuestos historiadores de esta comunidad continúen defendiendo una absurda identificación de la histórica Corona de Castilla con el actual mamotreto de Castilla ¿y León?, cosa que se hace extensible incluso a los símbolos de la autonomía (aunque de ello ya hablaremos en un próximo artículo)..

1689

Mapas antiguos de España (XIV)

9 de agosto de 2005

Este mapa es de 1688. El Reino de León ("Legionis Regnum") aparece en todo su esplendor. Extremadura ya figura separada de Castilla la Nueva, pero Cantabria sigue estando unida a Asturias con el nombre de "Asturias de Santillana".

1688

Creación del Anillo Leonés

7 de agosto de 2005

He puesto en el pie del blog un acceso al Anillo Leonés que acabo de crear. Un Anillo es una red de páginas web enlazadas por un tema común (en este caso, León en todo sus sentidos) Desde aquí me gustaría animar a que se unan todos los webmasters con páginas , blogs, etc. sobre León. Para más detalles, pinchad sobre el enlace "Únete al Anillo Leonés", o pasad por este enlace. De momento somos tres páginas.

Arde León

Hoy, a la vuelta de un encuentro con los chicos de Furmientu en el Poyo de Aliste, he podido contemplar el humo de los incendios que está asolando la Provincia de León. Pocas cosas hay más desoladoras que un monte tras el paso del fuego: aún recuerdo la honda impresión que me causó el incendio de la Sierra de Gata de 1992, ya que allí se organizaba el campamento al que acudía todos los veranos. Ahora, cada vez que veo un bosque de pinos, no puedo evitar pensar con tristeza que su inexorable destino es ser pasto de las llamas. Pero, en fin; ¿no estamos destinados todos a ser pasto para los gusanos? (CADAVER=CAro DAta VERmiis, carne dada a los gusanos)

Mapas antiguos de España (XIII)

5 de agosto de 2005

Mapa francés de 1684. A los límites de los reinos y territorios se les añade el escudo. Extremadura aparece con nombre propio, pero está englobada dentro de Castilla la Nueva una vez más. Cantabria sigue sin aparecer con entidad propia, y se la "comen" Asturias y Vizcaya. En cuanto a León, no sé si os habéis fijado en que en casi todos los mapas su frontera occidental está señalada por el río Burbia, o por la Sierra de las Peñas del Rastro, con lo que la parte más occidental de la actual Provincia aparece formando parte de Galicia. Así, Villafranca siempre aparece en la frontera de ambos reinos, y pronto veremos ejemplos en los que esta localidad tan leonesa, e incluso Cacabelos, figuran en la parte gallega del mapa.

1684

¿Ocho, nueve, o diez planetas?

2 de agosto de 2005

Noticia aparecida en http://www.elmundo.es La he extractado un poco, y al final he puesto mis opiniones al respecto:

"MADRID.- Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno, Plutón... ¿y 2003 UB313? ¿O habrá que quitar a este último y también a Plutón de la lista de planetas del Sistema Solar?

Días después de que unos astrónomos de la NASA anunciaran el descubrimiento del que podría ser el décimo planeta del Sistema Solar, la Unión Astronómica Internacional (IAU) ha anunciado que tendrá lista esta semana su nueva definición de planeta, que podría aumentar la lista a casi veinte o dejar definitivamente fuera a Plutón, para quedarnos sólo con siete' vecinos'(...)

Y es que la cuestión, desde hace años, reside en si Plutón debe o no considerarse un planeta. Descubierto en 1930 por el astrónomo estadounidense Clyde Tombaugh, tiene tan sólo 2.200 kilómetros de diámetro, lo que en su día valió para ser catalogado como planeta, aunque hoy en día ese tamaño le habría supuesto quedar fuera de la 'primera división' del Sistema Solar.

El planeta 2003-UB313 -bautizado extraoficialmente por sus descubridores con el nombre de 'Xena'- es 1,5 veces más grande que Plutón, la temperatura en la superficie se supone muy cercana al cero absoluto (-273ºC) y como éste planeta, está localizado en el cinturón de asteroides de Kuiper, aunque mucho más lejos del Sol que nuestro 'vecino' oficial. De hecho, su órbita es tan amplia que tarda unos 560 años 'terrestres' en dar una vuelta alrededor del sol.(...)

El problema, según la comunidad científica, es la ausencia de una definición concreta de lo que es un planeta, un trabajo en el que una comisión de la IAU lleva trabajando más de un año, y que espera tener lista esta semana, a toda prisa después del anuncio del descubrimiento de 'Xena'."


¿Queréis saber mi opinión? En realidad Plutón no merece ser considerado un planeta: es más pequeño incluso que nuestra Luna y es el único de los nueve cuya órbita no está en la eclíptica (el plano que corta al Sol). Merecería más pertenecer al Cinturón de Kuiper, por lo que habría que borrarlo de la lista de planetas del Sistema Solar. Pero seguro que la Unión Astronómica Internacional no se atreve a tanto: ya lo intentó hace unos años, y hubo una campaña internacional de recogida de firmas contra tal medida, con lo que Plutón sigue formando parte (teóricamente) de la familia solar. El único respeto que me merece Plutón como planeta es su enorme satélite Caronte, casi tan grande como él; pero no lloraré si la UAI lo descalifica.


Portada del Madoz

Como curiosidad, os adjunto la portada del Madoz (ver artículo anterior: "¿Cruz de Fierro o Cruz de Ferro?"). En ella vienen unos medallones o escudos con las regiones españolas: la de León está en el centro a la izquierda, y aparece compuesta por León, Oviedo (!!) , Salamanca y Zamora. En todo caso, imagino que la inclusión de Oviedo responde a que no querían tener que poner un escudo para Asturias en exclusiva.

¿Cruz de Fierro o Cruz de Ferro?

Últimamente se ha vuelto a reavivar la polémica sobre si el nombre correcto es "Cruz de Fierro" ("hierro" en leonés) o "Cruz de Ferro" (lo mismo, en gallego). Es ridículo pensar que el gallego se ha extendido hasta tan lejos (que es lo algunos galleguistas defienden), pero, no obstante, muchos periodistas utilizan la segunda denominación. Pues bien: hoy mismo, en el Archivo Histórico Provincial, hojeando la edición original del "Diccionario Geográfico Estadístico Histórico de España y sus posesiones de Ultramar" (más conocido por el apellido de su autor, Pascual Madoz), me he encontrado la siguiente referencia en la descripción de León (pinchad sobre la imagen para obtenerla a mayor resolución):
Es decir, que está claro que el nombre reconocido en 1847 es el de "Cruz de Fierro", con lo que "Cruz de Ferro" es un neologismo reciente utilizado con intenciones pseudopolíticas. Fin de la polémica.

Novedad: Trivial de Historia del Reino de León

1 de agosto de 2005

Hoy he añadido una novedad a la página: un Trivial sobre Historia del Reino de León. De momento sólo tiene 25 preguntas, pero pienso irlas ampliando con el tiempo. El nivel de algunas es un poco alto, aunque existe la posibilidad de elegir una respuesta entre tres. Encontareis el botón para iniciarlo en la barra lateral, debajo de "About me". Quisiera agradecer a los chicos de EEN esta iniciativa, ya que ellos fueron los primeros que me condujeron a la página donde se crean estos Trivial.

Mapas antiguos de España (XII)

Este mapa italiano es de 1677; reinaba el nefasto Carlos II ("El Hechizado"), y ya hacía más de treinta años que Portugal había obtenido su tan ansiada independencia de España. Extremadura aparece configurada prácticamente como en la actualidad, justo al sur del "Regno di Leone".

1677

La Bandera Medieval del Reino de León

29 de julio de 2005

Hoy quiero mostraros el artículo sobre la bandera medieval del Reino de León que me publicaron hace unos meses en el Diario de León . Este artículo puede utilizarse para su difusión en cualquier medio, a condición de que se mencione su autoría.
2005(c) Ricardo Chao

Algunas monedas con tipos de leones. A: Alfonso VII
B: Fernando II, C: Alfonso IX

Antes de abordar el tema de la bandera medieval del reino, primero conviene que hablemos de su símbolo. El león aparece documentado por vez primera en las monedas acuñadas por Alfonso VII, el Emperador (1126-1157). Hasta este momento, el signo preponderante utilizado por los reyes leoneses en sus documentos y monedas era la cruz, pero a partir de ahora, ésta se irá viendo desplazada paulatinamente por el león. Al final del reinado de Alfonso VII, este animal también empezará a aparecer en los documentos regios como signo personal del monarca, y se hará omnipresente durante los reinados de Fernando II (1157-1188) y Alfonso IX (1188-1230).

La primera referencia escrita del león como símbolo personal del rey y, por ende, del reino, la encontramos en la Chronica Adefonsi Imperatoris, coetánea de Alfonso VII. En ella, al describir los ejércitos que participan en la toma de Almería, se dice literalmente: “(...)la florida caballería de la ciudad de León, portando los estandartes, irrumpe como un león (...) Como el león supera a los demás animales en reputación, así ésta supera ampliamente a todas las ciudades en honor. Sus distintivos, que protegen contra todos los males, están en los estandartes y en las armas del emperador; se cubren de oro cuantas veces se llevan al combate” (traducción de Maurilio Pérez González). Aquí hay que destacar un aspecto que muchas veces no se ha tenido en cuenta: el león es el símbolo más antiguo que existe de un reino en Europa, y es anterior al castillo de Castilla, a los tres “leopardos” ingleses y a las flores de lis francesas. Si el Emperador lo llevaba en sus estandartes y armas (escudo, sobrevesta), era debido a que León tenía la preponderancia en el reino. Cuando en otras partes de la Chronica se alude al izado de los estandartes reales en las plazas tomadas a los enemigos, evidentemente se está refiriendo a unas banderas en las que campa el león. Mucho se ha discutido acerca de si este animal representaba al rey o al reino: en el primer caso serviría para simbolizar la fuerza del soberano, pero parece más clara la identificación entre las palabras Legio y Leo que llevaría a la adopción del felino como imagen de la ciudad y del Reino. A favor de esta segunda hipótesis está el hecho de que en la Chronica el autor rima las palabras legionis - leonis.

Pero, ¿cómo era este león? ¿De qué color era la bandera? Contra lo que mucha gente pudiera pensar, no tenía mucho que ver con la tan querida bandera leonesa actual. En primer lugar, el león no era rampante, sino pasante. Todos los leones que aparecen en las monedas, signos rodados y sellos de los reyes leoneses son pasantes (unas veces orientados hacia la derecha, y otras hacia la izquierda). Sólo hay dos excepciones: los que aparecen en los escudos de Fernando II y Alfonso IX en sus respectivas representaciones del Tumbo A de la Catedral de Santiago. En estos casos, se puede apreciar que son leones rampantes, pero el motivo está claro: las figuras heráldicas siempre han de disponerse de forma que ocupen la mayor parte del campo. En el caso de un escudo, es evidente que un león pasante ocuparía sólo un tercio del campo, mientras que si lo ponemos en posición vertical, y lo agrandamos, ocupará todo el espacio disponible (después de todo, un león rampante no deja de ser un león pasante puesto en posición vertical). Así también se cumplía la norma de horror vacui tan en boga en la Edad Media (en la Historia del Arte, el término horror vacui describe el relleno de todo espacio vacío en una obra de arte con algún tipo de diseño o imagen).

¿Cuál era el color del león? En esas mismas representaciones del Tumbo A, debajo de ambos reyes aparecen sendos leones pasantes en actitud de ataque: su color es el morado - púrpura. En el caso de Alfonso IX, este león casi parece enmarcado en una bandera cuyo fondo sería de color blanco y que tendría una orla de color morado claro. Además, en el escudo que porta el monarca el león es de ese mismo color purpurado, y el fondo es de color blanco o plateado. Los mismos colores presentan los dos leones pasantes que aparecen en los arzones de la silla de montar. Según las normas de la Heráldica, a una figura de color púrpura le corresponde el campo (o fondo) de plata, que puede aparecer como blanco. Esta hipótesis se ve corroborada por el uso que se hizo del león en los escudos y estandartes cuartelados de Fernando III y Alfonso X, ya después de la unión con la Corona de Castilla (1230). En ellos, junto a los recientemente creados castillos de oro sobre campos de gules (fondo rojo), los leones son de color púrpura o morado, sobre campo de plata. Es de destacar que en los cuartelados no había sitio para dos leones pasantes, por lo que se les dispuso como rampantes para ocupar por completo los cuarteles que les correspondían. Esta es la disposición de los leones que nos ha llegado. Como se habrá podido observar, en ningún momento se ha hablado de una corona sobre la cabeza del león: este uso todavía es más posterior, ya que no aparece en monedas, sellos ni otras representaciones hasta Sancho IV (1284-1295).

Resumiendo: la bandera medieval del Reino de León básicamente consistía en un león pasante de color púrpura que ocupaba la mayor parte del campo de la bandera. El fondo era de color blanco, o gris muy claro (=plata). Bajo esta bandera combatieron los ejércitos gallegos, leoneses, asturianos, extremeños, e incluso los castellanos en época de Alfonso VII. Con la división del reino que determinó este rey, León conservó este signo, pero Castilla se vio obligada a crearse uno nuevo. Parece que al principio los castellanos utilizaron una simple cruz, pero, tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), Leonor Plantagenet (esposa de Alfonso VIII) diseñó el famoso castillo dorado sobre campo rojo. La elección de los colores no fue al azar: Leonor estaba acostumbrada a los leones de oro sobre campo de gules de su dinastía, y además, estos colores contrastaban grandemente con los de los leoneses en el campo de batalla.

Tras la unión de las dos Coronas, León continuó existiendo como Reino, al igual que Galicia, Castilla, etc. Una de las pocas representaciones de la bandera de León como tal aparece en el cortejo fúnebre de Carlos V dibujado por Jean y Lucas Doetecum en 1559: en ella hay un león rampante púrpura con corona de oro sobre fondo blanco. Un león con los mismos colores figura en un plato de Manises del siglo XV. Hemos de suponer que, al menos al principio, la bandera que se tremolaba en León con ocasión de la proclamación de un nuevo rey debía ser semejante a la del cortejo mencionado. Y es que León tenía el privilegio de tremolar su propio pendón en lugar del de Castilla, que era el que se utilizaba en la práctica totalidad de la Corona en estas solemnes ocasiones.

Pero, entonces, ¿de dónde surge la bandera actual? No lo sabemos, pero probablemente no es tan antigua como algunos piensan. En primer lugar, conviene recordar que diseñar las banderas con el símbolo “encerrado” en un escudo en el centro responde a un uso heráldico bastante tardío. En segundo lugar, la primera descripción de un pendón semejante la encontró Waldo Merino en el acta de 18 de febrero de 1789 del Libro de Acuerdos Municipales (Filandón del Diario de León del 5 de junio de 1987); en ella se dice que el pendón de la ciudad era de color carmesí, con 6 tarjetas o pequeños escudos con sendos leones de oro, plata y seda. Sabemos que el pendón se solía renovar en cada proclamación de un nuevo rey, y así el número de escudos variaba en cada ocasión. De la misma época que el mencionado por Merino, o un poco posterior, es el pendón que se conserva en el despacho del alcalde, que consta de un escudo con un león rampante dorado en el centro, y dos más pequeños en las puntas, bordados sobre una tela de damasco de color carmesí. En mi opinión, éste era el pendón de la ciudad de León y, con el paso del tiempo, y con algunas minúsculas variaciones, acabó representando a toda la Provincia y a la Región. Recordemos que el pendón del que estamos hablando es el que se utilizó como modelo en el siglo XIX para confeccionar la actual bandera leonesa.


Mapas antiguos de España (XI)

28 de julio de 2005

Y, por fin, aparece el Reino de León clásico en el año 1663, con Zamora completa, y Salamanca. El mapa es francés, y lo llama Royau(me) de Leon. A partir de esta fecha, en ningún mapa oficial faltarán las tres provincias leonesas, aunque en ocasiones veremos cómo se le añaden Palencia y Valladolid.
Lo que todavía no tenían muy claro era la frontera norte de Extremadura.

1663

Del "Destino" y de la falsedad de la Ley de Murphy

27 de julio de 2005

No hay duda de que la vida funciona a base de casualidades, pero este hecho induce a mucha gente a creer en la existencia de una especie de Destino (así, con mayúscula) que guía con meticulosa precisión nuestros pasos. Ello ocurre porque casi nunca somos conscientes de las otras casualidades que pudieron producirse, pero que nunca se llevaron a cabo. Me explico: tal vez un día se dio la afortunada coincidencia de que el chico X conoció a la chica Y gracias a que X perdió su autobús habitual, y se vio obligado a coger otro, donde ¡oh, casualidad!, viajaba Y. Por el camino X e Y trabaron conversación y acabaron congeniando, de modo que, al cabo de un tiempo, ambos llegaron a casarse y a fundar una familia feliz. Puede que a X y a Y les parezca que esa sucesión de casualidades estuvo predeterminada por el Destino, pero en realidad ello se debe a que ambos desconocen las otras casualidades que se habrían dado en el caso de que X no hubiese perdido su autobús: tal vez, si lo hubiese cogido a tiempo, X habría llegado a su parada habitual, habría comprado un billete de lotería como era su costumbre, y ¿por qué no? podría haber sido afortunado y haber ganado el Gordo en el siguiente sorteo, con lo que su vida habría dado un giro totalmente diferente del que dio al conocer a su amada Y. Seguro que en este caso, X hubiera seguido creyendo en el Destino, cuando en realidad la vida es puro azar.
Cambiando ligeramente de tema, resulta curioso que tan sólo nos fijemos en las casualidades y azares que en cierto modo cambian nuestra rutina diaria, mientras que no reparamos en los que hacen que las cosas salgan bien. En este hecho se basa la falsa, manoseada y archiconocida Ley de Murphy, según la cual, si algo puede salir mal, saldrá mal. Esto no es cierto en absoluto: lo que ocurre es que sólo nos fijamos en las ocasiones en que si algo podía salir mal, salió mal. Si, por el contrario, salió bien, no reparamos en ello, ya que parece que tenemos cierta tendencia a registrar en nuestra memoria las veces en que las cosas se tuercen. Ejemplo: una mañana se nos cae la tostada que estábamos untando de mermelada para el desayuno, y resulta que cae al suelo por la parte untada, con lo cual dedicamos unos cuantos juramentos al evento. Dos días más tarde, la tostada del desayuno se nos cae de nuevo, pero esta vez somos afortunados y lo hace por el lado sin untar: seguramente nos limitaremos a recogerla, satisfechos, y seguiremos desayunando sin dar más importancia al suceso. Una semana después se nos vuelve a caer la tostada (qué le vamos a hacer; somos torpes), y esta vez la fatilidad hace que -¡chof!- vuelva a tocar el suelo con la parte de la mermelada. Enfadados, murmuramos la consabida frase "¡Murphy tenía razón!", ya que ni siquiera recordaremos la ocasión en lo que no ocurrió lo mismo porque ya lo habremos borrado de nuestra memoria. En la situación en que algo puede salir mal, tenemos tendencia a recordar sólo las casualidades negativas (aquellas que rompen el apacible devenir de las cosas). En realidad, la Ley de Murphy no existe: su lugar lo ocupa un mecanismo psicológico. Haced la prueba, y fijaros la próxima vez en que vayais a hacer algo en lo que haya una pequeña posibilidad de que salga mal: si sale bien, como es de esperar, veréis que rápido os olvidais. Si, por el contrario, sale mal, enseguida estareis invocando a Murphy. ¡Seguro!
Seguro que este hombre no se acuerda de todas las veces en que no había nadie fumando a su lado en el restaurante

PD: Espero que me perdoneis esta paranoia, pero hacía tiempo que quería escribir sobre ello.

Mapas antiguos de España (X)

Imagino que os habréis dado cuenta del cambio de apariencia del Blog: espero que os guste (se agradecen los comentarios).
El presente mapa es del año 1652 según la fuente de la que lo extraje, pero la fecha se ve claramente en dos lugares y no corresponde a ese año; en realidad es de 1631 (y de hecho, el escudo todavía incluye a Portugal dentro de España) Así, no es de extrañar que se vuelva a la situación anterior, donde el Reino de León se extiende tan sólo hasta el Duero. Como hemos visto, esta es la situación normal hasta los años treinta del siglo XVII; pero en dicha década los cartógrafos incluyeron a Asturias dentro del Reino. Tengo otro mapa de 164- en que se repite lo mismo, con lo cual ya deja de ser anecdótico.

1652

Mapas antiguos de España (IX)

26 de julio de 2005

Este es muy similar al que os presenté ayer, con la salvedad de que es francés. León aparece como "Legio", e incluye a Asturias de nuevo, aunque sólo tengo un ejemplo más en el que ocurra esto. Tal vez algún día haga un dosier con estos mapas y se lo envíe a los de Tierra Comunera para que aprendan algunas cosinas sobre el pasado de España. Tampoco estaría de más enviárselo a algún presunto historiador pagado por la Junta.

1638

Mapas antiguos de España (VIII)

25 de julio de 2005

Podría poneros más de media docena de mapas que son muy similares hasta los ahora presentados, así que trataré de exponer sólo los más peculiares. Este es de 1631, y trae las divisiones de los reinos marcadas en diferentes colores. Hay una curiosa novedad respecto al Reino de León: sigue llegando hasta el Duero por el Sur, pero el autor ha ampliado su frontera Norte hasta el Cantábrico, de forma que Asturias figura como región leonesa. Eso sí, no desaparece su nombre, aunque figura en caracteres más pequeños que de costumbre (lo mismo que Extremadura respecto a Castilla la Nueva). ¡León tenía mar! Pero no nos engañemos: el presente mapa es una rareza, y sólo he encontrado otro que refleje esta situación. Melow, no te preocupes, que ya queda menos para que aparezca Salamanca.

1631

Milenio 3 hace el ridículo con la Luna

24 de julio de 2005

(foto: la cara oculta de la Luna)

Esta noche Milenio 3 ha vuelto a demostrar que quiere convertirse en un programa de humor. Porque sólo así se puede entender el bodrio con el que han ensuciado la atmósfera dando pábulo a la infantiloide teoría de que el hombre no ha llegado nunca a la Luna, y que todas las imágenes y datos de las misiones Apolo son un fraude. El verdadero fraude es que en España se pueda emitir un programa tan bochornoso y se intente presentar como algo serio. El ridículo llegó a su punto álgido cuando hablaron del documental "El lado Oscuro de la Luna" como si demostrara su tesis conspiranoica, cuando la verdad es que se ríe descaradamente de los ignorantes carentes de espíritu crítico como Iker Jiménez (presunto periodista y perpetrador del espacio radiofónico). Sólo hay una explicación para una situación tan patética: o bien los "responsables" del programa no vieron el final del documental, o bien nunca lo han visto (lo que no les impide opinar como si lo hubieran hecho). En todo caso, una muestra más del "rigor" de las tonterías de las que se habla en los programas fabricantes de misterios.
Para los interesados en el tema, recomiendo la visita a la página de la NASA que contiene multitud de mapas, fotografías, etc. de las misiones lunares. Y si no acaba de convenceros, visitad esta página, donde se desmonta punto por punto toda la teoría conspiranoica.
Si queréis conocer otros gazapos mayúsculos de Iker Jiménez, leed este artículo de la magnífica página Magonia. Por cierto, en esa misma página hay otro demoledor artículo sobre las conspiranoias lunares. Y otro sobre las manipulaciones y mentiras vertidas al respecto.Por supuesto, no hubo ni una sola referencia a estas páginas en todo el programa, aunque sí se habló largo y tendido de las conspiranoicas. Resulta cuando menos curioso que esta gente sea tan escéptica en un asunto tan "material" y fácil de demostrar, y luego se traguen todos los cuentos de teleplastias, OVNIS extraterrestres, chupacabras, espíritus, y demás mitologías contemporáneas.
PD: Y si queréis echar unas risas a costa de estos tolones, visitad este sitio.

Mapas antiguos de España (VII) (Y algunas reflexiones)

21 de julio de 2005

Este precioso mapa de 1625 incluye una división de los reinos y territorios por colores, por lo que las fronteras están muy claras. León, una vez más, supera los límites de la actual provincia por el sur y llega hasta el Duero, aunque en cambio pierde el extremo más occidental de El Bierzo. Asturias figura con identidad propia; no así Extremadura, que una vez más es incluida en Castilla la Nueva (Castilia Newe en el inglés antiguo en el que está el mapa). A los lados nuevamente figuran ilustraciones de los paisanos y paisanas de España de la época, y en la parte superior, de algunas ciudades.
Volviendo al presente, no deja de llamar la atención que un territorio tan histórico como es el Reino de León simplemente haya desaparecido desde 1983, y que tan sólo perdure como apellido de la comunidad autónoma más grande, despoblada, desarticulada, ineficaz y pesimista de toda España. A mucha gente (periodistas, políticos...) le resultan extrañas las reivindicaciones leonesistas, y se preguntan en voz alta si no sería mejor aparcar las discusiones sobre identidad, y ponerse a trabajar todos juntos en la solución a los mismos problemas. Disiento totalmente de este punto de vista: la identidad es lo primero. Sin identidad, no hay ilusiones ni ganas de trabajar en común. Sin identidad, vence el pesimismo, y eso es lo que hoy en día vive la sociedad leonesa. Mientras los señores de la Junta no sean capaces de ver una realidad tan evidente, seguirán tirando millones de euros al año en sumideros como la Fundación Villalar intentando convencer a los leoneses de que en realidad León no existió nunca, y de que hemos sido castellanoleoneses desde 1230 (o antes, incluso) Lo que más me duele es que ese dinero que están tirando no es el suyo: es el de todos.

1625

Mapas antiguos de España (VI)

19 de julio de 2005

En este mapa de 1617 si que está claro que el Reino de León sólo llega hasta el Duero. Se le denomina "Leon". Al mapa le acompañan, a la izquierda representaciones de varones típicos españoles, y a la derecha, mujeres. Arriba y abajo aparecen algunas de las ciudades más importantes de la España de la época (no busquéis ninguna de la Región Leonesa, que por entonces estaban de capa caída).
Estos días ando muy liado, pero espero que pronto pueda hacer un artículo más sobre documentos en los que se sigue hablando del Reino de León hasta el siglo XIX. Incluso he encontrado referencias a instituciones leonesas bastante desconocidas. Ya os contaré.

1617

Related Posts with Thumbnails