DOSBOX, UN MAGNÍFICO EMULADOR DE MS-DOS

27 de marzo de 2007

¿Ya tienes cierta edad y echas de menos los juegos que se ejecutaban en el antiguo sistema operativo MS-DOS? ¿Te gustaría volver a jugar a alguno sin tener que fastidiarte tardes enteras configurando el config.sys y el autoexec.bat para disponer del máximo de memoria posible? Si has respondido que sí a las dos preguntas, DOSBox es la respuesta a tus plegarias.

Hace no mucho tiempo me puse a buscar por la red algún emulador de MS-DOS, porque me parecía inconcebible que no existiera un programa semejante. Pues bien, no encontré nada parecido. Sin embargo, hace unos días estaba buscando por mera curiosidad alguna versión para Windows XP del añorado juego Prince of Persia 1, cuando me encontré esta magnífica página. Una vez que bajé el Prince of Persia Total Pack1 y el Prince of Persia 2 Total Pack, vi cumplido mi sueño. Pero eso sólo fue el principio. Gracias a estos programas descubrí el mencionado DOSBox, y con él he podido volver a jugar a prácticamente a todos los juegos de mi adolescencia: Gods, los Lemmings, The Lost Vikings, The Incredible Machine (TIM), El Rey León, Aladdin, etc., etc.

DOSBox es un programa sencillo de utilizar si alguna vez manejaste el MS-DOS en cualquiera de sus versiones (yo empecé con la 5.0). Lo único es que al principio apareces en una unidad de disco duro "falsa" (z:), y tienes que "montar" una especie de disco duro virtual c: introduciendo el comando "mount c c:\" y después de \ pones el directorio de c: donde tengas los juegos. Luego pasas a c:, y entras en el directorio de cada juego y lo ejecutas normalmente. Verás que casi todos funcionan a las mil maravillas, con sonido, ratón, joystick o lo que quieras, y siempre a tope de memoria. Si alguno va demasiado rápido o lento, se puede controlar la velocidad con Ctrl-F11 y Ctrl-F12. Para pasar a pantalla completa, hay que pulsar a la vez ALT-Enter.

Si te pica el gusanillo, y no encuentras los viejos disquetes con los juegos, te los puedes bajar casi todos de la completísima página "Ellos nunca lo harían"; recomiendo encarecidamente registrarse. La única pega que tiene es que hay que esperar 6 minutos entre descarga y descarga.

Aquí os dejo una imagen del que fue (y ahora vuelve a ser) uno de mis juegos de ordenador favoritos; el "Gods", con el que mi hermano Óliver y yo pasamos unas horas (o días) muy entretenidos.

PD: DosBox también tiene una versión para Linux: en Ubuntu y Debian viene en los repositorios. Buscad en el Synaptic.

UN PARHELIO EN "LOS MILAGROS DE SAN ISIDORO"

22 de marzo de 2007

Como ayer escribí un artículo sobre un fenómeno astronómico histórico, me ha entrado el gusanillo y hoy voy a presentar otro de tipo más bien meteorológico que me he encontrado en la edición fasímil de "Los milagros de San Isidoro". Esta obra fue escrita por Lucas de Tuy ("El Tudense") en el año 1223, y gozó de una gran popularidad en la Edad Media y en la Edad Moderna.

En esta especie de crónica religiosa se nos expone un fenómeno que me llamó mucho la atención. En el año 1159 Alejandro III accede al papado, y el Tudense narra lo siguiente:

"Por la divina providencia eligieron en concordia a Alejandro, y entonces acaeció según dicen muchas personas, dignas de fe, que dan testimonio de ello, que en algunas partes del mundo parecía haber dos soles en el cielo, y el uno de aquellos soles, que nació después del primero y verdadero sol, como quier que pareciere exceder y sobrepujar en claridad y grandeza al primer sol verdadero, más aquél segundo sol poco a poco se fue disminuyendo hasta la hora de mediodía, y en aquella hora se consumió y desapareció del todo, y el sol verdadero, que al principio parecía que se caía y se moría, acrecentase en tanta manera de luz que daba de sí muy mayor claridad y calor que solía, en lo cual el verdadero sol de justicia, que es Cristo nuestro Dios, por aquel milagro del sol quiso mostrar que el Romano Pontífice es único y especial vicario suyo, contra el cual se presume levantar el diablo, que es el sol de la soberbia".

Cuando leí este pasaje, he de reconocer que pensé que podía tratarse de la descripción de una supernova que llegó a ser visible por el día. Sin embargo, mi amigo Saúl Blanco me dijo que más probablemente se trataba de un parhelio. Nunca había oído hablar de tal fenómeno, pero cuando me lo explicó quedé convencido de que tenía razón. Creo que en breve tiene la intención de escribir un articulín sobre el tema, así que de momento tan sólo os recomiendo que visitéis esta página para informaros de qué demonios es un parhelio.

EL ECLIPSE DE SOL DE LA BATALLA DE SIMANCAS

21 de marzo de 2007

Leyendo la Crónica Najerense me encontré una referencia a un eclipse total (o casi total) de Sol durante la famosa batalla de Simancas, en la que el rey leonés Ramiro II venció a un ejército netamente superior de musulmanes. El fenómeno astronómico fue reflejado tanto por las fuentes cristianas como por las musulmanas. La Crónica de la que os hablé hace unos días dice literalmente:
"Entonces Dios mostró una gran señal en el cielo y el sol se volvió en tinieblas en todo el mundo por espacio de una hora del día. Nuestro rey católico, al oírlo, dispuso marchar allá con un gran ejército y luchando allí mismo uno con otro el Señor le concedió una gran victoria al rey católico un jueves, víspera de los santos Justo y Pastor, en la era 971" (933 d.C.)
Como ocurre con cierta frecuencia en esta Crónica, la fecha de la batalla es muy incorrecta, ya que la localiza a finales de julio o principios de agosto del año 933. Sin embargo, sabemos que la confrontación tuvo lugar seis años más tarde.

Pero veamos cómo describieron la situación los cronistas musulmanes. Muhammad bin Abd al-Munim al-Himyari lo narró así en su obra  Kitab al-Rawd al-Mitar

"Encontrándose el ejército cerca de Simancas, hubo un espantoso eclipse de sol, que en medio del día cubrió la tie­rra de una amarillez oscura y llenó de te­rror a los nuestros y a los infieles, que tampoco habían visto en su vida cosa se­mejante. Dos días pasaron sin que unos y otros hicieran movimiento alguno".

Picado por la curiosidad, decidí comprobar cómo fue aquél eclipse: a qué hora empezó, si fue total o no, etc. Así que trasteando con el maravilloso programa de simulación astronómica Starry Night descubrí que el único eclipse de sol que casaba con la fecha de la batalla se produjo exactamente el 19 de julio de 939. Introduje las coordenadas de Simancas (41° 34.98' N, 4° 49.02' W) y observé paso a paso el transcurso del fenómeno. El eclipse comenzó a las 06:42, aunque sus efectos no empezaron a ser visibles hasta las 07:00. El máximo tuvo que darse sobre las 07:30, y, aunque no fue total, la Luna nueva ocultó más del 90 ó 95% del Sol (imagen de la izquierda). Durante unos minutos, tuvo que reinar la oscuridad, y posiblemente llegaron a ser visibles las estrellas más brillantes y tal vez los planetas Marte y Saturno. El evento astronómico finalizó a las 08:42, aunque debió dejar de ser perceptible media hora antes.

Como curiosidad, este eclipse atravesó Europa en diagonal de SW a NE, y luego descendió por toda Asia. Podéis ver su recorrido por la Tierra y por la Península en las imágenes que he sacado de esta página. Debajo incluyo el vídeo que he grabado en velocidad acelerada con el Starry Night.

PUNTO DE LECTURA (III): "Albert Einstein: Mis ideas y opiniones"

18 de marzo de 2007

Hay algunos libros que, cuando nos los encontramos, sin duda nos marcan en la vida. Este es el caso del libro que estoy releyendo.

"Mis ideas y opiniones" es una recopilación de artículos llevada a cabo por el propio Albert Einstein al final de su vida, en los que refleja su forma de pensar acerca de problemas sociales e internacionales, sobre la religión, la libertad, la amistad, la política, el pacifismo... Su visión de la vida y del mundo, en suma.

Desde la infancia, la figura de Albert Einstein siempre me ha fascinado, por lo que mis familiares y amigos muchas veces optaban por regalarme todo tipo de libros, camisetas, relojes, etc. que tuvieran algo que ver con este genial científico. Sin embargo, mi primer encuentro con la obra que hoy nos ocupa fue bastante tardío, y se produjo gracias a mi amigo Miguel Ángel Falagán, que me prestó el libro recomendándomelo encarecidamente hará cosa de diez años.

El libro me embelesó, y me lo leí de cabo a rabo en muy poco tiempo. Lo que más me sorprendió fue la similitud que existía (y existe) entre mi forma de pensar y la del sabio respecto a muchos de los temas mencionados (política, sociedad... e incluso sobre el sionismo).

A primera vista, podría parecer que muchos de los temas tratados por Einstein pertenecen al pasado (miedo al fascismo, a una guerra nuclear...) , pero en realidad en todos ellos subyace una cosmovisión a mi juicio más que interesante. Y, por desgracia, la mayoría de los problemas que trata siguen de actualidad, porque el hombre ha cambiado muy poco desde que el científico murió.

Albert Einstein tuvo problemas en EEUU por su forma de pensar, y a este aspecto está dedicado otro libro que leí hace dos veranos titulado "El Expediente Einstein", de Fred Jerome, en el que se desvela que el FBI estuvo a punto de detenerle en varias ocasiones.

Por otro lado, "Mis Ideas y Opiniones" también es una buena forma de acercarse a la Teoría de la Relatividad, ya que también hay varios artículos dedicados a divulgarla de una forma clara y amena.

En fin, que es una obra imprescindible para conocer el alma de Albert Einstein, y también, en gran parte, para conocer mi visión sobre el mundo en general.

PUNTO DE LECTURA (II): "Crónica Najerense"

13 de marzo de 2007

Hoy mismo he acabado de leer esta crónica medieval. Ha sido publicada en el año 2003 por la editorial Akal, y tiene el triste mérito de ser la primera edición en castellano del original latino. Y digo triste, porque es una vergüenza que un país europeo como es España todavía tenga sin traducir gran parte de sus fuentes históricas.

La Crónica ha sido traducida y editada por Juan A. Estévez Sola, profesor de Filología Latina de la Universidad de Huelva, que en principio también está trabajando en la traducción de la Historia Silense, otra crónica todavía más fundamental para la historia medieval que la que hoy nos ocupa.

Ya había ojeado la versión latina en busca de los pasajes más jugosos para mis investigaciones, pero mi escaso conocimiento del latín medieval me obligaba a recurrir a los profesores de la Universidad de León cuando me atascaba en alguna parte. Afortunadamente, hace unos meses Abraham Alonso me informó que ya había sido traducida, y tuvo la gentileza de regalarme un ejemplar.

La "Crónica Najerense" pretende abarcar toda la historia de la humanidad desde la Creación del mundo hasta la muerte de Alfonso VI (1109). Utiliza muchas crónicas anteriores, aunque con un criterio un tanto extraño, y no duda en introducir algunas leyendas y cantares castellanos. Se divide en tres libros: el primero acaba con el fin del reino visigodo, el segundo con la muerte de Vermudo III, y el tercero con la del mencionado Alfonso VI.

Esta Crónica es claramente pro-castellana, e introduce elementos como la supuesta traición de Bellido Dolfos. Está plagada de anacronismos, confusiones y fechas erróneas, pero aún así sigue siendo una fuente fundamental para conocer la Edad Media hispana.

El autor es anónimo, aunque es fácil deducir que era un clérigo, y que tal vez estaba vinculado a la orden cluniacense. Hay muchas discusiones sobre la fecha de elaboración de esta crónica: Menéndez Pidal, Blázquez y otros historiadores "clásicos" opinaron que fue escrita a mediados del siglo XII, pero en el texto se habla de personajes algo posteriores a esa época. Juan A. Estévez (el editor y traductor), gracias a una meritoria investigación, ha encontrado varias referencias procedentes de la Historia Scholastica de Pedro Coméstor (+1179), que no pudo circular por Hispania hasta los años ochenta de ese siglo, por lo que sitúa la Crónica Najerense en ese marco cronológico. Yo estoy de acuerdo con él por otra razón: hacia al final del texto, se habla en pasado de Alfonso Enríquez de Portugal (1138-1185). , con lo que la fecha de la muerte de este rey nos marcaría el posible límite cronológico de la Crónica. En fin, que todo parece apuntar a la parte final del siglo, y no a mediados.

Las anotaciones de Estévez son muy pertinentes, y facilitan la comprensión de diversos aspectos hasta a la gente no iniciada, por lo que recomiendo encarecidamente esta edición.

Como nota final, decir que la Najerense demuestra que Fernando I fue conde de Castilla, y no rey. Pero esa es otra historia...

¿POR QUÉ NO RECONSTRUIR LOS CUBOS DE LA MURALLA DE LEÓN?

4 de marzo de 2007

Cuenta hoy Verónica Viñas en el Diario de León que el Ayuntamiento tiene previsto reconstruir la base de los cubos cortados de la muralla de la ciudad. Estos cubos tuvieron la desgracia de ser las víctimas de lo que se creía que era "progreso" a comienzos del siglo XX en una ciudad fuertemente ruralizada como era León, y fueron sacrificados para permitir la construcción de una carretera.

Pues bien: estoy seguro de que ante esta noticia, muchos se echarán las manos a la cabeza y exigirán que no se lleve a cabo tal reconstrucción parcial, por mor del conservacionismo radical que afecta a bastantes responsables de Patrimonio en este país.

Hace un tiempo tuve una charla con Abraham Alonso sobre el tema en la que él defendía la reconstrucción de esa parte de la muralla, y de hecho, así se manifiesta en la entrevista que le hice para Reportero Digital León. No puedo estar más de acuerdo con él. Ahora, empezando desde la cabecera de la Catedral, dad una vuelta con la imaginación por la Avenida de los Cubos, y tratad de imaginaros a los cubos mutilados totalmente reconstruidos; seguid por el Arco de la Cárcel; continuad por la parte de la muralla que hay un poco más a su derecha que no es visible ni visitable (Era del Moro, creo que se llama), e imaginaros que queda libre para su público disfrute; y acabad el recorrido por la muralla de la calle Ramón y Cajal (en bastante buen estado). Menudo conjunto monumental, ¿verdad? Y eso que no hemos hablado de las casas adosadas a la muralla que hay por la Calle de los Serradores y Caño Badillo.

Por eso yo soy partidario de que se libere y se haga visitable el gran lienzo de muralla de la Era del Moro , y que, con tiempo y tiento, se vayan eliminando las casas adosadas en todo su recorrido. Pero también soy partidario de que se reconstruyan completamente los cubos brutalmente cortados (eso sí, con una piedra diferente para que sea bien visible la diferencia entre parte reconstruida y la original), y que se haga visitable el paseo de ronda en zonas como el Arco de la Cárcel (se puede acceder desde el Archivo Histórico Provincial -unas vistas impresionantes-, y desde el instituto Legio VII) y dondequiera que fuera posible, aunque hubiera que hacer un esfuerzo.

Y a aquellos que se echarán las manos a la cabeza les diré que las tan admiradas Murallas de Ávila han sido objeto de varias reconstrucciones a lo largo de la Historia, y que lo mismo ha ocurrido con todas las grandes construcciones defensivas del mundo. Ningún monumento ha sido ajeno a los avatares de la Historia.

LEÓN SIGUE SIN TENER ESCULTURAS NI MONUMENTOS DEDICADOS A SUS REYES

3 de marzo de 2007

Leo hoy en El Diario de León una noticia del periodista Emilio Gancedo según la cual en la Virgen del Camino duerme el sueño de los justos una impresionante escultura de Ordoño II de cuatro metros de alto, diseñada por el escultor leonés Ángel Muñiz Alique. Y no puedo menos que indignarme, oiga. Es harto curioso que una ciudad que fue capital de un Reino que llegó a ser considerado Imperio en toda Europa, no cuente ni siquiera con una triste escultura de ninguno de los más de 20 reyes que tuvo (aunque nos pese, Sancho III de Navarra y Sancho II de Castilla también llegaron a gobernar el reino).

Supongo que es muy significativo del estado en que se encuentra León, que ni siquiera conoce su propia historia. ¿Se daría la misma situación en el caso de que el Reino de León hubiera obtenido su propia autonomía? Estoy seguro de que no, porque estoy convencido de que este "auto-olvido" se produce (o acentúa) desde que se creó este engendro que todavía ni siquiera sabe cómo se llaman sus habitantes (¿castellanoleoneses? ¿Castellanos y leoneses?¿Nadie se da cuenta de que o se es castellano o se es leonés?)

Es curioso que localidades como Cáceres o Baiona cuenten con sendas esculturas de Alfonso IX, mientras que aquí...nada de nada: ni monumentos, ni bustos, ni estatuas...

¿Cómo puede ser que no haya ni una sola triste escultura o busto de Alfonso VI, Alfonso VII, o Alfonso IX? Quedan tres años para que se celebre el 1100º aniversario del nacimiento del Reino de León. Sería bueno que las instituciones se pongan las pilas, y piensen en "resucitar" este y otros monumentos dedicados a reyes leoneses que hoy en día sólo recogen polvo ante el olvido de los políticos.

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