HISTORIA ESCRITA EN BARRO EN "HOY POR HOY LEÓN"

30 de septiembre de 2015

En el programa de hoy hemos hablado de una jornada internacional que tuvo lugar en la Universidad de León el pasado día 25, y titulada “La cerámica como indicador cronológico y temporal entre la época romana y la Edad Media”. Dicha Jornada reunió a más de medio centenar de alumnos y expertos procedentes de varias universidades de España y Portugal. Para hablar de ella entrevistamos a Raquel Martínez Peñín, una leonesa que trabaja en la Universidade do Minho. Y es que la jornada fue organizada por el Instituto de Estudios Medievales de la ULE, con la colaboración de la Unidad de Arqueología de la Universidade do Minho (Braga, Portugal).

En total se presentaron nueve comunicaciones sobre temas diversos relacionados con la cerámica en el mundo romano y medieval. Por la tarde tuvo lugar una mesa redonda moderada por Carlos Fernández Rodríguez, del Instituto de Estudios Medievales de la ULE, que trató sobre “Arqueología y patrimonio en el noroeste de la Península Ibérica: problemas actuales y perspectivas de futuro”, con la participación de arqueólogos de varias universidades, y representantes de la Dirección General de Patrimonio y Bienes Culturales de la Junta de Castilla y León. 

La conferencia de clausura, a cargo de Enrique Ariño, de la Universidad de Salamanca, que habló sobre “El estudio de la cerámica romana y altomedieval en el valle del Duero: registro estratigráfico, estudio de contextos, cuantificación y clasificación”. En esta comunicación quedó claro que el llamado desierto estratégico del Duero no es más que un mito que la arqueología está ayudando a derribar. 

Podéis descargaros la entrevista en este enlace

LAS LENGUAS HISTÓRICAS DE LEÓN EN "HOY POR HOY LEÓN"

24 de septiembre de 2015

En el programa de ayer di unas rápidas pinceladas de las que podríamos llamar las lenguas históricas de León. Empecé explicando las pocas pistas de las que disponemos acerca de la lengua que hablaban los ástures (toponimia prerromana, inscripciones...), y cómo ésta fue sustituida de forma radical por el latín vulgar que trajeron los legionarios romanos. Tras una mención a los pueblos germánicos y su influencia en nuestro vocabulario insistí en el hecho de que la casi totalidad de los documentos medievales estaban escritos en un latín más o menos correcto hasta el siglo XIII. Pero hay algunas excepciones, como la "Nodicia de Kesos" y el Fuero de Avilés, así como muchas palabras "autóctonas" que se cuelan en documentos escritos en latín. Y es que una cosa era la lengua escrita, y otra muy diferente la hablada: eso sigue siendo así todavía hoy en día (por escrito solemos usar una versión "más culta"), pero en la Edad Media se llegaba al extremo de que había que aprender una lengua muy diferente si se quería escribir.

El reino de León fue trilingüe, ya que en él surgieron el gallego-portugués, el asturleonés y el castellano. En nuestra zona se habló mayoritariamente el asturleonés, y en esta lengua están escritos a partir de 1230 una grandísima cantidad de documentos del concejo y los cabildos de León que todavía se conservan en nuestros principales archivos, así como la mayoría de los documentos privados redactados por el pueblo llano. Esta lengua sufrió desde muy pronto la presión del castellano que se hablaba y escribía en la corte real: imitando el modelo cortesano las ciudades leonesas se convirtieron en focos de castellanización lingüística, aunque el asturleonés siguió siendo la lengua mayoritaria del pueblo. Y esta situación duró muchos siglos, ya que las encuestas realizadas por Ramón Menéndez Pidal para la realización de su obra "El Dialecto Leónes" nos revelan que esta lengua seguía muy viva en más de la mitad de la provincia a principios del siglo XX. Pero el sistema escolar y los medios de comunicación dieron un vuelco a esta situación, provocando que en la actualidad sólo algunas comarcas la conserven con muchas dificultades, dándose entre sus hablantes un sentimiento de vergüenza y culpa por "hablar mal", que lleva a cometer barbaridades como tachar los carteles de Cabrera que recientemente se pusieron en versión bilingüe. Algo que es muy sintomático de a lo que hemos llegado en esta tierra con nuestros problemas de personalidad lingüística. Un destino muy triste para la que fue la lengua de los reyes leoneses...

Podéis descargaros el programa en este enlace

LLARA: LA MALDICIÓN DE LAS ÁGUILAS EN "HOY POR HOY LEÓN"

19 de septiembre de 2015

Con el trasiego del comienzo del curso académico y del internado no he podido actualizar el blog con el programa de esta semana. El pasado miércoles tuvimos con nosotros a Javier Pérez, escritor leonés nacido en Zamora y que vive a caballo entre la ciudad de León y El Bierzo, donde regenta un centro de turismo rural. Puede que a algunos les suene el nombre, porque además de ser un autor bastante prolífico (esta es su octava novela), fue durante diez años de la Revista Campus, la famosa publicación de la Universidad leonesa. Ha ganado varios premios literarios, como el Azorín (2006), el José Nogales (2011), el Ciudad de Badajoz (2012) y Ateneo de Valladolid (2014), casi siempre con novelas de ambientación histórica, aunque esta que nos ocupa es la primera que transcurre antes del siglo XX. 

En la entrevista, que os podéis descargar en este enlace, Javier nos contó los pormenores de "Llara", la historia de una joven ástur que inicia una rebelión en la zona de Las Médulas a mediados del siglo I d.C. Os dejo la sinopsis que se puede consultar en la web de la editorial Stella Maris:

Año 54, cerca de Medul, Hispania. Llara tiene dieciséis años, ojos de tormenta y alberga tanto odio en su pecho que no siente temor alguno. Ha huido de las minas romanas de oro, donde compartía la mesa y el lecho de Publio Gaius Inco, hasta que éste la sustituyó por otra mujer. Gaius Inco gobierna a su antojo la región entera, haciendo valer la fuerza de sus soldados y el brillo del oro que arranca a las montañas.
Dispuesta a llevar su venganza hasta las últimas consecuencias, la joven descubrirá que posee el don de arrastrar tras ella a todo un ejército, y se verá obligada a decidir si acepta su destino como reina de los hombres libres y líder de la desesperada revuelta del pueblo astur contra el poder de Roma. Pero, ¿quién es en realidad Llara? ¿Qué secreto esconde?
Llara es un canto de amor y de pérdida, una historia de venganza implacable, un viaje de descubrimiento interior y sobre todo, la historia de una mujer que encuentra en su interior un coraje que jamás soñó que pudiera existir.

LOS ATAQUES VIKINGOS AL REINO ASTURLEONÉS

10 de septiembre de 2015

El programa de ayer lo dedicamos a las distintas oleadas de ataques que sufrió el reino asturleonés desde el siglo IX hasta el siglo XI: un tema que está muy de moda gracias a la serie "Vikingos", que narra las peripecias de algunos de los principales personajes de las sagas de este pueblo escandinavo. Podéis descargaros el programa en mp3 en este enlace.

Curiosamente el único objeto vikingo que se conserva en la Península está en León: se trata de la cajina del Museo de San Isidoro de León , que se encuentra en la Basílica desde hace muchos siglos. Es una obra maestra del arte vikingo de la segunda mitad del s. X, aunque se desconoce su uso original. Se piensa que formaba parte del tesoro concedido por Fernando I y Sancha a San Isidoro a mediados del siglo XI. Este objeto seguramente proceda de alguna de las incursiones vikingas de las que hablaremos a continuación. 

La cajina vikinga del Museo de San Isidoro (s. X)

Precedentes de las incursiones.
El cronista Hidacio narra en 456 que llegaron a la Península unos cuatrocientos hérulos en siete barcos. Los hérulos eran un pueblo de origen escandinavo, que entre otras cosas practicaron la piratería en el Mar del Norte y el Canal de la Mancha. Desembarcaron en la costa lucense, pero fueron rechazados por la población de la zona, así que en el viaje de regreso depredaron las costas cantábricas. Esta expedición podría ser considerada un precedente de los ataques vikingos y normandos que se produjeron siglos después y de forma casi periódica contra el reino asturleonés.

¿Vikingos aliados del reino asturleonés?
En el año 795 el emir Hisham I arremetió contra Gallaecia y presentó batalla cerca de Astorga. Según Ibn Idari el rey ástur Alfonso II contó con la ayuda de los "al-Bascones" (vascones) y los "al-Magos": resulta llamativa la referencia a los “al-Magos”, porque es el término que los cronistas musulmanes reservaban para los vikingos. Algunos historiadores especulan con la posibilidad de que hubiera vikingos establecidos en las costas septentrionales de la Península, ya que hay varios testimonios más en ese sentido. 

Primer ataque.
Ramiro I (842-850) tuvo que hacer frente a un nuevo enemigo cuando en el año 844 llegaron los vikingos a sus costas. A mediados del siglo IX los vikingos asolaron las regiones occidentales de la Francia actual, internándose por los ríos con sus embarcaciones de reducido calado, y llegando a saquear ciudades tan importantes como París (845) y Burdeos (847). Durante dos siglos se convirtieron en una pesadilla para la Europa occidental. Vikingos de origen noruego se asentaron en el extremo norte de la actual Francia, reconociendo al rey francés y fundando el ducado de Normandía, que se haría muy famoso con el tiempo, por lo que fueron llamados “normandos” a partir de entonces. Los musulmanes les llamaron “al-Magus”, “madjus” o “mayus” (adoradores del fuego), aunque también se les conocía como “los gentiles” en algunas fuentes irlandesas, haciendo referencia a sus creencias paganas. Otros nombres que recibieron fueron “normani”, “lordoman”, “lormanes”, “leodomanni”, “lordomanos”, “varegos”, “rus”, “los extranjeros”...

Estos vikingos (o “lordomanos” como los llama la Crónica Albeldense) pasaron frente a Gijón en el mencionado año 844, pero bien fuera porque la población estaba aceptablemente defendida, o bien porque en ella no había nada de interés, los vikingos continuaron su camino hacia Galicia. Allí atacaron la zona del faro de la Torre de Hércules (A Coruña), asolando los monasterios y poblaciones de los alrededores. Ramiro I reunió un ejército y los combatió, venciéndolos y quemando varias de sus naves (se habla de hasta 70). Cada barco llevaba unos 40 hombres, así que se trató de una importante victoria que alcanzó resonancia internacional.

La Crónica de Alfonso III dice que después de esta derrota los vikingos continuaron hacia el sur y atacaron Sevilla. Las fuentes musulmanas explican con mucho detalle esta importante incursión vikinga en al-Ándalus, y coinciden con ambas crónicas cristianas en situarla en el año 844. Dice Ibn Idari que los “al-Magos” aparecieron con “ochenta embarcaciones que así llenaban la mar de aves de color blanco como llenaban los corazones de angustias y quebranto”. De la cantidad de barcos y la fiereza del ataque parece desprenderse que no se trataba de los restos de la flota que atacó Gijón y Galicia, sino de otra totalmente diferente. 

Fueran una flota nueva, o los restos de la que atacó Asturias y Galicia, los vikingos lograron tomar y saquear varias poblaciones durante semanas enteras, como Lisboa y Cádiz, e incluso la importantísima ciudad de Sevilla. Abderramán II salió de Córdoba con un gran ejército y máquinas de guerra, y tras algunas derrotas consiguió vencerlos después de muchas batallas y esfuerzos. Un grupo de vikingos se rindió, y tras convertirse al Islam fueron establecidos en Isla Menor, en las cercanías de Sevilla, donde ellos y sus descendientes se dedicaron durante mucho tiempo a la fabricación de quesos.

Tras estos sucesos Abderramán II envió un embajador al rey vikingo en Dinamarca o en Irlanda. Desconocemos qué asuntos trataron, aunque sin duda estarían relacionados con la invasión de ese mismo año y probablemente se firmara la paz entre ambos pueblos. El trato que recibió fue cordial, y el embajador incluso coqueteó con la reina durante los meses de su permanencia en aquellas tierras. Regresó a la Península en un barco de vikingos cristianos que querían peregrinar a Santiago de Compostela. A su llegada entregó una carta del rey vikingo para Ramiro I como gesto de buena voluntad, aunque como veremos la paz entre los peninsulares y los vikingos no duró muchos años. Dos meses después los peregrinos vikingos regresaron a su tierra, y el embajador musulmán atravesó el reino asturleonés con un salvoconducto. 

Segundo ataque.
Durante el reinado de Ordoño I se produjo la segunda incursión vikinga contra la Península en el año 858, posiblemente tras la muerte del rey vikingo que había firmado las paces con Abderramán II y Ramiro I. Esta campaña fue dirigida por los hermanos Hastein y Björn Ragnarsson, hijos adoptivos del legendario Ragnar Lodbrog (el de la famosa serie “Vikingos”).  Arrasaron Iria y llegaron a poner sitio a Compostela, aunque la invasión fue repelida por el conde Pedro. Los derrotados vikingos, repitiendo su estrategia anterior, procedieron a atacar al-Ándalus y territorios mediterráneos muy lejanos con bastante éxito. Las hordas vikingas remontaron el río Ebro, penetrando profundamente en el interior peninsular, y capturaron a García Íñiguez, el segundo monarca del diminuto reino de Pamplona. Este rey tuvo que pagar un cuantioso rescate y dejar a varios de sus hijos como rehenes. 

Tercer ataque.
En el segundo año del reinado de Ramiro III (año 968) las costas gallegas recibieron una nueva incursión de vikingos o normandos, que sería la tercera que afectaba al reino asturleonés. Según nuestras informaciones, habían pasado cien años desde la última. De todas formas, tenemos noticias indirectas de que pudo haber más ataques en ese tiempo, sobre todo en torno al año 950. Existen documentos gallegos que reflejan que en esos momentos ciudades como Santiago de Compostela y Lugo se fortificaron y organizaron su defensa con el permiso de Sancho I, lo que parece corroborar la existencia de incursiones de las que no nos han quedado otros testimonios. 

En cualquier caso, en la expedición del 968 los vikingos fueron azuzados contra Hispania por el duque de Normandía, Ricardo I, que quería perderlos de vista a pesar de que habían sido sus aliados en las luchas contra el rey de Francia. Partieron en el año 966 y su primer objetivo fueron las costas atlánticas de al-Ándalus, aunque no tuvieron mucho éxito al ser repelidos por la flota califal. En el 968, unos 4000 vikingos, dirigidos por un tal Gunderedo penetraron por la ría de Arousa y se dirigieron contra Iria Flavia. Les salió al encuentro Sisnando, el obispo de Compostela, a la cabeza de un ejército, porque los obispos hispanos participaban activamente en las actividades bélicas. Sisnando fue vencido, muriendo en el campo de batalla, y los vikingos camparon a sus anchas por toda Galicia durante tres años, saqueando y rapiñando a su gusto. Así lo narra Sampiro: “Saquearon toda Galicia, hasta que llegaron a los montes Pirineos del Cebrero”. Según los Anales Toledanos I penetraron hasta mucho más lejos: año 970 “vino Lordomani a Campos”, es decir, que llegaron hasta la Tierra de Campos. Esa podría ser la explicación de la existencia de un pueblo en la provincia de León llamado Lordemanos, en la vega baja del Esla, cerca de la provincia de Zamora. 


Cuando los vikingos iban a regresar a su hogar con el botín y los prisioneros, fueron atacados y vencidos por un ejército leonés, dirigido por el noble Gonzalo Sánchez. Gunderedo murió en el enfrentamiento y la mayor parte de las naves vikingas fueron incendiadas, aunque los supervivientes se hicieron a la mar y trataron infructuosamente de atacar nuevamente al-Ándalus. Ésta fue la incursión vikinga más grave y duradera, pues como vimos las dos anteriores pudieron ser rechazadas. Comarcas enteras de Galicia fueron expoliadas, y la villa de Tuy quedó despoblada, aunque Santiago de Compostela logró repeler los asaltos gracias a sus fortificaciones. 

Cuarto ataque.
San Olaf (Wikipedia)
La cuarta incursión, o más bien la cuarta oleada de atques, tuvo lugar entre el 1008 y 1038 afectando fundamentalmente al suroeste de Galicia y el norte de Portugal. El cronista francés Pierre David nos habla del conde gallego Menendo que murió el 6 de octubre de 1008 luchando con los vikingos por las tierras entre el Miño y el Duero. Posteriormente a su muerte Braga es saqueada y después la ciudad de Tui (Pontevedra) así como su catedral en el año 1015. La crónica nórdica de Snorri Sturluson de ‘la saga del Rey Olaf’ narra las tropelías de este rey en el noroeste peninsular, que curiosamente llegaría a ser elevado a los altares como San Olaf.

Años después, en el 1028 los vikingos vuelven a asolar la acosada Galicia. En esa época el reino cristiano estaba dividido y con luchas civiles al asumir el trono Vermudo III. Esta situación coincidió con la última “razzia” otra vez en la isla de Arosa y la playa de la Lanzada bajo el mando de Ulf "el gallego" el cual fue ayudado por la nobleza local. Pero esta vez, las fuerzas militares del nuevo obispo compostelano Cresconio estaban preparadas y rechazaron nuevamente y esta vez para siempre a los hombres del norte condenando a los nobles gallegos que les ayudaron. (Fuente del cuarto ataque)

EL MISTICISMO JUDÍO Y LEÓN EN "HOY POR HOY LEÓN"

3 de septiembre de 2015

Ayer iniciamos una nueva temporada de mi sección "Historia de León" en Radio León Cadena SER. Este ya es el tercer año en que llevo dicha sección, aunque como colaborador son seis años y medio, desde que empecé con aquella sección de "El Vínculo Leonés", dedicada a blogs y webs leoneses. 

Para retomar el contacto hablamos de un tema de actualidad, ya que ayer se iniciaban las Jornadas Europeas de la Cultura en León, que serán del 2 al 6 de este mes de septiembre. Y precisamente se inauguraron con una interesantísima conferencia del profesor Antonio Reguera Feo titulada "El misticismo judío y León". Antonio es biólogo de formación, y profesor titular en la Facultad de Veterinaria de la Universidad de León, aunque está a punto de jubilarse. A mediados de los noventa sintió curiosidad por el tema del hebreo, y acabó convirtiéndose en un auténtico experto en el tema, y formando parte del Instituto Universitario de Humanismo y Tradición Clásica de la misma Universidad de León. Sobre la tradición y la lengua hebreas ha publicado muchos artículos y varios libros, destacando "La flexión verbal en la Torah", "La flexión verbal en la Tanaj", y las ediciones de "El Jardín del Edén" y "El manifiesto del Lirio" del místico Moisés de León. Centramos buena parte de la entrevista en este último personaje, del que su sobrenombre (citado por él mismo en sus obras) parece indicar una procedencia leonesa, aunque como aclaró el profesor Reguera el único dato que sabemos seguro es que su padre, el famoso Sem Tob, era de Carrión. 

Podéis descargaros el programa en formato mp3 en este enlace.

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